En el cuarto de hotel Capítulo _4

1432 Words
—¿No sé dónde nos alojaremos? —le decía a mi amiga mientras empacan. —¿Y tú no le dijiste a Rodrigo dónde ellos se alojarán?— me preguntó Cristal con asombro. —No, se me pasó —le dije con disimulo. —Bueno, tendrá que llamarlo y preguntarle de nuevo. —Sí, tendré que hacerlo. —Pero ya, porque se nos acaba el tiempo. —Sí, ya voy lo llamaré. Voy y busco mi teléfono que se había quedado en la sala en la antesala de la casa, busco el contacto de Rodrigo para llamarlo. Ya a los pocos minutos. —Aló, ¡Rodrigo! Soy yo de nuevo Abigaíl. —Sí, Abigaíl ¿Qué pasó.? —Es que se me olvidó preguntarte sobre el hotel donde ellos se alojarán. —Sí, lo sé que se te olvidó preguntarme, pero, esa información no la tengo querida. —¿Y entonces cómo le hacemos?, ¿y tú no la puedes investigar con la asistente?, dile que te mandó el jefe o mejor aún pregúntale a Carla. —Bueno, está bien llamo cuando investigue esa información. Como a los 10 minutos Rodrigo me llama y me dice. —Voy de camino para tu casa para que volemos los tres juntos, tengo información que darte que no puede ser vía telefónica. —Okay, está bien aquí, te espero, pero muévete que tenemos el tiempo encima. Al día siguiente Me levanto de mi acomodada cama, ya Ricardo hace un rato que se fue de viaje, le voy a dar tiempo que esté en España. El vuelo de nosotros sale a las 10, o sea que me da tiempo hacer de todo en casa, como por ejemplo esperar a mi madre para que se lleve abimelec. Voy a alistarme para verme con ellos en el aeropuerto, así salgo a desayunar, pero me siento tan decaída en pensar que la amante de mi esposo es Amelia, la directora de la empresa y que Carla, la asistente de él, sabía todo de su encuentro romántico. Ese fue el motivo de la visita de Rodrigo aquí a la casa, esa fueron las investigaciones que él investigó en la empresa, todo el mundo sabía qué Ricardo me era infiel con Amelia, la subdirectora de la empresa, menos esta tonta que está aquí, pero más tarde se le va a acabar su juego que tiene conmigo. Ahora todo encaja a la perfección, pero me la vas a pagar por engañarme así de esa manera y hacerme creer que yo era la única mujer en tu vida. Miro por mi ventana el hermoso día, un día soleado voy y me dirijo al baño para tomar un baño relajante para salir a verme con los muchachos al aeropuerto. Bajo a la cocina para hacer un poco de café y sentarme a degustar del aroma de este tan exquisito Y aprovechar y leer un capítulo de mi novela favorita, un lugar para soñar. —Pero mi hija pensé que te arrepentiste —me dijo cristal dándome un abrazo. —Aún no, ni pensándolos se me ocurre —le dije mientras le correspondía el abrazo. —¿¡Ay, pero esa eres tú!?, ¡está tan guapa!, no, no, pero es para reconquistar a tu marido que tú vas —me dijo Rodrigo muy emocionado mientras me mira de arriba hacia abajo. —No chico, no es eso, pero tengo que verme bien para que él vea lo que se va a perder, le dije mientras arrastraba mi maleta con destino al avión. Ellos me miran y se sonrojan, de igual manera nos juntamos en el avión con destino a Madrid, España. Me sentía orgullosa de los amigos que tengo Rodrigo, no hicimos amigo en una fiesta de la empresa y me cayó bien al igual que yo. Pero qué pasa que Rodrigo es del sexo opuesto, él tiene su novio, por cierto un hombre guapo y elegante. Cristal me ha servido de apoyo, me ha ayudado mucho en mi situación emocional y tal es tu hermana que nunca tuve, es mi amiga, mi cómplice, mi hermana, mi todo lo que uno puede buscar en una amiga. Nos sentamos en el avión, juntos, veo por la ventanilla como el avión se desplaza dejando atrás el aeropuerto. Al rato de una hora larga habíamos llegado, nos bajamos y salimos del avión, tomamos un taxi con rumbo al hotel que Rodrigo sabe la dirección. Luego ya de un rato largo habíamos llegado al hotel, salimos del taxi con rumbo al hotel, entramos, nos dirigimos a la recepción para reservar dos habitaciones, dos habitaciones porque cristal y yo dormiremos en la misma habitación, mientras que Rodrigo en una habitación solo. —¡Hola buenos días corazón!, ¿cómo estás?, queremos dos habitaciones —le dije a la recepcionista muy amablemente. —¡Buenos días, señorita! Sí, al nombre de quién quiere la reservación —me dijo amablemente mientras digitaba su computadora. —Al nombre de Abigaíl, Puerto real. —Okay está bien Mira sus dos llaves, ¿tarjeta de crédito Por favor? —Sí, aquí tienes —luego de que le pasara la tarjeta. —Ya está, bienvenidos al hotel, las cinco maravillas— me dijo brindándome una hermosa sonrisa. —Usted sabe si ya se registró el señor Ricardo casanova, él es nuestro jefe y andamos con él —le dije luego de que guardara mis llaves en mi bolsa. —Déjeme ver deme unos segundos —me dijo amablemente. Cristal Rodrigo se tuvieron que sentar en la antesala a esperarme. —Okay Sí, ya él se registró como casi dos horas, él está alojado en la suite matrimonial número 26, me decía mientras miraba la computadora. —Excelente, gracia por la información —le dije cabizbaja baja mientras que me despedía con una sonrisa. Pero en realidad la noticia me cayó como de las mil patadas en un suite matrimonial donde se dan la mejor vida, mientras que yo en casa haciendo haciéndome cargo del hogar y de nuestra hija. Me dirijo donde están los chicos sentados para darle sus llaves, o sea a Rodrigo porque Carla estaba bajo la misma habitación que yo. —¿Qué te pasa?—me preguntó Rodrigo mientras me acercaba a ellos. —Ricardo está en una suite con la perra esa de Amalia —le dije con mis ojos húmedos de las lágrimas que caían al piso. —¡Ay, no te pongas así, por favor!, que no me gusta verte así —me decía cristal mientras me abrazaba. —¿Y qué vas a hacer?— me dijo Rodrigo luego de qué me pasara la mano con la cabeza. —¿Lo vas a enfrentar?— me preguntó cristal mirándome a los ojos. —Yo entraré a la habitación para ver con mis propios ojos y tener prueba para cuando lo vaya a enfrentar —les dije a ellos muy furiosa. —Bueno, dale nosotros estamos aquí para apoyarte en las decisiones que tú elijas, me dijo si sale mientras me secaba mi cara con un papel toalla. Al rato dejo a los chicos cada uno en sus habitaciones acotejando sus cosas, me dirijo a la suite matrimonio que me dijo la recepcionista. Pero me siento muy nerviosa de lo que voy a Abel, pero tengo que salir de esto, esta maldita inquietud me está matando, no puedo más con esta angustia Que siento desde el día que me enteré de qué Ricardo tiene una amante. Pero en qué momento pasó todo esto, siempre fue cariñoso, cariñosa, una buena esposa, siempre estuve para él, nunca me descuidé de que tenía un esposo y una hija Por qué me cambió así de esa manera, yo que lo amo mucho, aún no sé cómo podré soportar lo que voy a mirar cómo será mi vida mi día a día teniendo presente la amante y fingir que tiene una amante. Es triste cuando descubre que no eras tan importante para alguien como tú pensabas. Juro que el peor sentimiento del mundo que hiciste lo mejor que pudiste y que aun así no fue lo suficiente. Aunque duela llega el momento donde se debe dejar que todo siga su camino, donde es mejor no forzar nada donde sentirme que entender, aunque sea deseas algo constante, tanta fuerza hay cosas que sencillamente no serán. Cómo duele la realidad, cómo duele saber que tú jamás volverás... Llorar es lo único que puedo hacer para desahogar mi dolor, después de todas las lágrimas expresan Lo que siente el corazón el dolor y la tristeza.
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