—¿Alex estaremos juntos por siempre verdad? —Si mi rosa, obviamente que vamos a estar juntos para siempre, ¿es que no crees en mí? —Claro que creo en ti, siempre creo en ti. —Entonces para que te preocupas. Alex sonrió, se echó para atrás, y entonces tomo a la chica entre sus brazos, dejando caer su pesado cuerpo en el sillón de siempre. —Veamos una película si… por favor, estoy súper ansioso, por nuestro futuro… Aleisha le gusto como entonaba aquellas palabras, aquellas nuevas palabras que nunca escucho en un pasado. Le gustaba todo: la tenacidad de Alex, su fuerza física, todo, absolutamente todo. Estaba convencida que él era el único que iba a romper la medida de tres meses, con la cual duraba con cada hombre. Viendo sus puntos, recordó aquella vez que vino en su cumpleaños

