—Por favor Ángela ven aquí. Paolo no corras—llamo a mis hijos. —Ya Jennifer puedes irte a casa—le dijo a la niñera. —Muy bien señora Diane, nos vemos mañana. —Adiós—me despido de ella. Me he quedado sola con mis hijos, tuve unos gemelos maravillosos y muy traviesos. Todo está perfectamente ordenado por la muchacha quien es muy eficiente y cuida muy bien de mis hijos mientras estudio. Llega Amy de trabajar muy cansada: —Hola mi niña, fue día largo en el mercado—Amy ahora tiene nuevo empleo trabajo, atiende su propia tienda de flores. Es una excelente florista. Yo por mi parte estudio y percibo una buena manutención por parte de Robert para los gastos de mis hijos, quien todavía se niega a darme el divorcio. Pero al menos me dejo ir con mis hijos, después que lo confronté no tuvo otra

