—Dios mío—jadea una de las chicas que tengo delante mientras mira algo detrás de mí. Le da un codazo a su amiga y le dice: —Mira. Como soy muy curiosa, me doy la vuelta para ver de qué se trata. Y cuando lo hago, casi pego un grito ahogado. Es Zayn besándose con una morena. Su tipo siempre han sido las rubias. Dice que tienen piernas más bonitas. Pero aquí está, con una morena. —Zayn Blake—, dice nuestro profesor de inglés. Se aleja de la chica. —¿Qué? No fui sólo yo. Barbara también estaba implicada—, señala a la chica a la que acababa de besar. —Me llamo Brittany—, frunce el ceño. —¡Las dos seguid con vuestro trabajo!— grita la señora Taylor. Todos vuelven al frente y empiezan a trabajar de nuevo. Los ojos de Zayn se cruzan con los míos por un momento, pero rápidamente me doy la

