Baja las escaleras antes de que pueda decir nada, Amara le sigue. Yo también le sigo, porque Amara no puede estar con tíos como Jackson. Sé lo malos que son porque yo también soy como ellos. Quizá ya no tanto. —No pensé que jugarías, tío—, dice Kian cuando entramos en el salón. Es uno de los amigos de Jackson y alguien con quien solía estar muy unido. —He cambiado de opinión—, digo sarcásticamente mientras me siento junto a Cole en el sofá. Jackson y Amara se sientan en el suelo frente a nosotros, junto a otra chica de la que no recuerdo el nombre. —¡Jordan!— Jackson mira detrás de él, gritando a Jordan que está al otro lado de la habitación. j***r, no le invites a jugar. Jordan le susurra a la chica que estaba chocando contra él, y luego se acerca a nosotros. —¿Qué pasa? —¿Te apunta

