Madian Habíamos estado en silencio un rato. Él miraba mis ojos tratando de descifrar me, pero sabía que no lo iba a lograr. Siempre he sido una chica reservada cuando se trata de mi vida, pero también me intrigaba saber un poco de la suya. Así que solo respiré profundo y comencé a hablar. —No tengo mucho que decir. Mi padre es Antonio Miller, soy huérfana de madre y estuve a punto de casarme, pero de ahí en adelante tú sabes el resto. Él suelta una carcajada y dice que el resumen de mi vida ha sido muy breve. —Vaya, parece que con excepción de dejar a un novio plantado en el altar, no ha habido nada interesante en tu vida. Yo lo miro con los ojos entrecerrados y él sonríe. —No es nada gracioso tu comentario, pero sí, realmente no ha habido nada interesante en mi vida. ¿Y tú? ¿Qué se

