Madian Estoy en mi recámara viéndome al espejo y la verdad es que no lo puedo creer. Katy había hecho una maravilla con el maquillaje; mis ojos verdes resaltaban, el cabello caía en ondas, y el vestido que Lola me había elegido... Dios, todo quedaba perfecto. Miro hacia el techo y suspiro, presiento que esto no terminará nada bien. Cuando fuimos a comprar nuestros vestidos, habíamos pasado el momento más incómodo porque justo en la boutique se encontraban Bárbara y Angélica. Cuando nos ven, se acercan a nosotras como si fuéramos sus mejores amigas y nos sonríen. **Flashback** —Pero, niñas, ¿qué hacen en una boutique tan exclusiva y costosa? ¿En serio lo pueden costear? Yo la miré de arriba abajo; definitivamente es la mujer más hipócrita y doble cara que he conocido en mi vida. Estoy

