Madian Desde que salí de la empresa de Derek, pensaba si había hecho lo correcto al aceptar esa cita, pues definitivamente no sabía si estaba bien o no. Pero ya la había aceptado y justo ahora no me podía echar atrás. Cuando llego a mi oficina, veo a Katy muy nerviosa. Sé perfectamente que este enfrentamiento mi padre lo sabrá y estoy segura de que no le gustará cómo pasaron las cosas. Cuando Katy me ve, de inmediato se pone de pie y se acerca a mí. Yo la tomo por los hombros, pues no para de mover sus manos. —Katy, tranquila, ¿qué es lo que sucede? Ella niega y toma aire. —No, necesito saber qué fue lo que sucedió en las empresas Dorantes. Tu padre te está esperando en tu oficina y se ve furioso. Y para agregarle la cereza al pastel, está el idiota de José, que parece que tuvo una gr

