Un fuerte dolor en mi bajo vientre me obligo a abrir los ojos, y eso solamente significaba una cosa que mi celo se había adelantado y desprecie con el alma el motivo de tal suceso
Con un poco de dificultad me puse de pie y salí de mi alcoba
- ¡Mamá! - grite recordando que mis supresores se habían terminado - ¡mamá! - volví a gritar con más fuerza y desesperación pero aun así no recibí una respuesta - esto no me puede estar pasando - regrese a mi habitación y tome mi celular marcando el número de mi madre, repetí la acción tres veces, rendida por no poderla contactar marque el un numero de Dani - ne.. nece..sito... su..supre..sores.. – pronuncie con dificultad a causa del dolor, comenzaba a hiperventilar
- Voy de inmediato - colgó, y maldición como odiaba esto mi lobo rogaba por un alfa y no cualquier alfa, rogaba por el alfa de aroma a café y menta, avente mi celular en algún lugar de la habitación
Lo único bueno era que el no se encontraba en la casa lo sabía porque no detectaba su olor, ni siquiera detectaba las feromonas de mis padres
Mi cuerpo comenzaba a ponerse caliente la habitación se inundó de mis feromonas, pero a diferencia de otras veces está vez era más intenso
¿Porque mi lobo se tuvo que interesar en un alfa?
- Al..alfa.. – las feromonas de Dani me envolvieron apenas puso un pie en la habitacion - te..te.. nece..sito
- A..aquí están los supervisores - se acercó a mí y no pude evitarlo me abalance contra él y me embriague con su dulce aroma a durazno – Ma.. Maya .. – en un ágil y delicado movimiento me inyecto el supresor en el brazo, y agradecí tanto que fuera inyección y no las píldoras, las píldoras eran de efecto más tardado
- Al..fa.. - mi cuerpo fue bajando de temperatura poco a poco y mis feromonas fueron disminuyendo lentamente - gra.. gracias – me sostuve de Dani unos minutos cuando me sentí lo sufrientemente capaz de controlar mi propio cuerpo lo solté, pero Dani aun me sostenía del brazo por precaución
- Deberías descansar – me ayudo a llegar a la cama y a recostarme, y como lo hacíamos siempre en estos casos se recostó junto a mí y me envolvió protectoramente con sus feromonas
- De verdad odio esto - me sentía avergonzada - lo siento – Dani negó y acaricio mis cabellos
- No te preocupes, se muy bien que es algo común de nuestra naturaleza, pero nunca te había visto así es algo nuevo - cerré los ojos no quería contarle el porqué del comportamiento de mi lobo, en mis anteriores celos solamente eran los dolores insoportables nunca me había lanzado así hacia Dani - ¿sucedió algo? – negué y me escondí en su pecho - Maya - tomo mi barbilla e hizo que lo mirara
- Alguien llamo la atención de mi lobo…
- ¡No lo puedo creer, por fin alguien es digno de ustedes! - mis mejillas se tornaron de un color rojizo
- Cállate y abrázame - volvió abrazarme mientras se le escapaba una pequeña risa
- ¿Puedo saber quién es?
- No – llene mis pulmones con sus feromonas para intentar calmarme, solamente pensar en quien era me daba dolor de cabeza
- Por favor, se una linda Omega y dime
- Daniel- gruñí en modo de advertencia de verdad no quería hablar de eso
- Está bien - el ambiente se volvió tranquilo, mi lobo y yo nos encontrábamos muy relajados estábamos en nuestro lugar seguro
- ¡Suéltala! - un gruñido llamo nuestra atención - suelta a mi Omega - mi lobo movía la cola felizmente ¿porque tenía que parecer exactamente ahora?
- ¿Quién eres tú? – Dani se puso de pie y enfrentó a Olivier pero de nada serviría Olivier era un alfa puro
- Soy su alfa - mi lobo recibió esas palabras gustosa, Dani me miró con notable curiosidad
- ¿Estarás bien Maya? – realice un pequeño sonido en forma de afirmación me sentía incapaz de hablar en estos momentos - de acuerdo me iré - tome su mano por impulso, pero de inmediato la solté al oír otro gruñido de parte de Olivier - no olvides los supresores cuídate pequeña - revolvió mi cabello con cariño y salió de la habitación
Mi lobo me imploraba que saltará a los brazos del alfa frente mío pero me negaba hacerlo, no me humillaría de tal manera y menos frente a el
- ¿Estás en celo? - solo asentí - ¿estás loca que hacia este alfa aquí en tu estado? - mi lobo agachó la cabeza sintiéndose intimidada
- Ese alfa ha estado en todos mis celos - gruño con más fuerza dejando salir sus feromonas con más intensidad indicándome que no le gusto mi respuesta y no podía importarme manos
- Maya - se acercó a mí y ocupo el lugar en el que Dani antes estaba - apestas a ese alfa - comenzó a restregar su nariz en mi cuello borrando el aroma de Dani y dejando el suyo, mi lobo se retorcía de placer por la acción del alfa
- Alfa.. - no era consciente de lo que decía sus feromonas nublaba mis sentidos y eso que lo mejor en supresore era lo que me había suministrado Dani
- Omega... - deje a la vista mi cuello para dejarme marcar, mi lobo esperaba ansiosa
- ¿Chicos? - pero la voz de mi madre me regreso a la realidad, empuje a Olivier y este término en el suelo de la habitación – Maya, Olivier - mi madre entro a la habitación y nos miró confundida – ¿Qué haces en el suelo Olivier?
- Me caí - se puso de pie y salió de mi habitación
- Que extraño - mi madre le restó importancia al asunto y lo agradecí, se acercó a mi cama - aquí están tus supresores - me extendió una pequeña bolsa, le mostré los que me había traído Dani - ¿te los trago Oli? - tome la bolsa entre sus manos
- No, fue Dani mi celo llegó de improviso, te marque y nunca contestaste
- Daniel, ese chico me agrada ¿porque no lo haces tu alfa? - mi lobo gruño en desacuerdo
- Mamá - le advertí
- Cariño tienes que buscar un alfa y tener cachorros - mi lobo estaba más que de acuerdo con eso pero yo no
- Mamá, yo quiero estudiar una carrera y ejercerla ¿porque no lo puedes entender?
- Cariño necesitas un alfa de alto rango para lograrlo – negué totalmente en desacuerdo
- ¿Por eso dejaste que el señor Rousseau te marcará? - me miró con dolor y me arrepentí de mis palabras - mamá yo..
- La cena esta lista - dicho esto salió de la habitación, me dejé caer en la cama y me cubrí la cara con una almohada para ahogar el grito de frustración
El señor Rousseau no era malo realmente era un alfa amoroso y amigable pero también era el jefe de la policía militar dándole un alto rango de poder en la sociedad
Me duche y coloque un pijama, sin ánimos baje a cenar, todos ya se encontraban en la mesa solo faltaba yo
- Lamento la demora - me disculpé y me senté en el único lugar disponible, así es para mí pésima suerte fue delante de Olivier
- No te preocupes ¿estás feliz porque Olivier regreso?
- Claro - fingí una sonrisa, pero mi lobo aulló más que encantada
- ¿Y tu hijo estás feliz por haber regresado?
- Por supuesto - su mirada sobre mí me puso nerviosa - estoy más que encantado - ¿era mi imaginación o su voz se escuchaba seductora? - ansió pasar tiempo con mi pequeña hermana
Estaba más que jodida y a mi lobo le encantó eso