— Lo mismo digo. — ¿cómo?. Reí — Creo que ya sabes bastante sobre mí. — él sonríe haciendo que un pequeño hoyuelo se hiciera ver. — Estoy seguro que hay mucho más de lo que me has contado ya — mi estomago empezó a hacer de las suyas y apareció la ansiedad. —, que no tienes que decirme si no te apetece — dijo enseguida. — Acércate, quiero recostar mi cabeza — se acerca hasta que puedo recostarme en su hombro. — ¿Algún día hablaremos de lo que pasó entre nosotros? — dije mirando el fuego. — Estas muy feliz ahora con Tony, y viviendo tu verano. Lo hablaremos con más calma después. — ¿Eso quiere decir que no te incomoda si llegará a pasar algo esta noche con Tony? — alcé la mirada para verle la cara. Me ve a los ojos con una sonrisa. — Para nada, Allie. — Me alegra saberlo. — dij

