13. Mi ex.

1281 Words
El regreso a la ciudad después de nuestra tarde en el parque se siente distinto. Con cada paso que damos, cada sonrisa compartida, siento que Sheyla y yo estamos construyendo algo sólido, un refugio al que ambos podemos regresar, sin importar lo que venga. Sin embargo, cuando la dejo en su departamento esa noche, me quedo con una sensación incómoda. He estado abriendo partes de mí que hasta ahora mantenía cerradas, y aunque no me arrepiento, sé que también implica arriesgarme a enfrentar asuntos que he dejado en el olvido. Al día siguiente, mientras estoy en mi oficina revisando algunos documentos, recibo una llamada de Andrés, mi mejor amigo desde la infancia. Andrés sabe casi todo de mi vida, y conoce también los errores que he cometido en el pasado. Él siempre ha sido mi confidente, el tipo de amigo que sabe cuando algo está mal, aunque no se lo diga directamente. —Pablo, ¿te viene bien un café hoy? —pregunta con su tono despreocupado de siempre, aunque hay algo en su voz que me pone en alerta. —Claro, dime la hora y el lugar. —Intento sonar casual, pero siento que algo serio está a punto de salir a la luz. Nos encontramos en un café que frecuentamos, uno lo suficientemente apartado para evitar el ruido de la ciudad. Andrés ya está esperándome en una mesa del fondo, con una expresión que rara vez le he visto. Cuando me siento frente a él, lo miro, esperando que hable primero. —He escuchado rumores, Pablo, y creo que deberías saberlo antes de que alguien más se encargue de contártelo. —Toma un sorbo de su café, y sé que está pensando en cómo decirlo—. Es sobre una persona de tu pasado. Siento que mi estómago se tensa. Sé exactamente de quién podría estar hablando. —¿Estás hablando de Vanessa? —pregunto con la voz controlada. Asiente, y en sus ojos veo una mezcla de comprensión y preocupación. —Sí, y al parecer, no tiene las mejores intenciones. —Hace una pausa, mirándome con seriedad—. Me enteré de que ha vuelto a la ciudad y que anda diciendo que planea “reconectarse” contigo. Pero conozco a Vanessa, y no creo que quiera simplemente un café para ponerse al día. Vanessa… Mi ex novia. Nuestra relación fue un desastre. Una combinación explosiva de emociones intensas y decisiones impulsivas que acabó de la peor manera posible. Terminar con ella fue una de las decisiones más difíciles, pero también una de las más necesarias. Aun así, me dejó marcas que prefiero no recordar. —No quiero saber nada de ella —digo con firmeza—. Lo nuestro terminó, y no hay razón para que reaparezca ahora. Andrés me observa, como si intentara leer mis pensamientos. —Pablo, creo que debes decírselo a Sheyla. No sería justo para ella enterarse por alguien más. El simple pensamiento de contarle a Sheyla me inquieta. Aunque nuestras barreras han caído, esto es un aspecto de mi vida que preferiría no desenterrar. Pero Andrés tiene razón. Sheyla merece saberlo, especialmente si Vanessa tiene planes de causar problemas. Esa noche, invito a Sheyla a cenar en mi departamento. La cena es sencilla, y mientras compartimos la comida, trato de encontrar la forma de iniciar el tema. Ella parece relajada, disfrutando del momento, y no quiero arruinarlo. Pero entonces, en un momento de silencio, decido que es mejor decirlo de una vez. —Sheyla, hay algo que necesito contarte. —Mi tono es serio, y ella de inmediato deja su tenedor, mirándome con atención. —Dime, Pablo. ¿Ocurre algo? Asiento, y me siento aliviado de ver que su mirada es comprensiva, aunque sé que lo que voy a decir no será fácil de procesar. —Hay alguien de mi pasado… alguien con quien tuve una relación complicada. Su nombre es Vanessa. —Hago una pausa, intentando medir su reacción—. Las cosas terminaron mal entre nosotros, y pensé que nunca volvería a verla, pero me he enterado de que está en la ciudad y… tal vez tenga intenciones de interferir en mi vida de nuevo. Sheyla se queda en silencio unos segundos, asimilando la información. —¿Interferir en tu vida? ¿Qué es lo que quiere? —pregunta, tratando de mantenerse neutral. —No lo sé exactamente. Solo quería ser honesto contigo, para que lo supieras antes de que alguien más te lo diga. Nuestra relación fue intensa, y al final, las cosas se pusieron feas. No quiero que pienses que estoy ocultando algo importante. Ella asiente, procesando mis palabras. —Aprecio que me lo digas, Pablo. —Su tono es calmado, pero noto una ligera tensión en sus ojos—. Entiendo que todos tenemos un pasado, y no pretendo juzgarte por eso. Solo quiero saber si esto es algo que aún te afecta. Su pregunta me sorprende, y no puedo evitar sentir una oleada de aprecio hacia ella. En lugar de hacer una escena o mostrar inseguridad, Sheyla está intentando comprender. —No, Sheyla. Lo que tuve con Vanessa quedó en el pasado. —La miro con sinceridad, queriendo que entienda la profundidad de mis palabras—. Ahora, lo único que quiero es construir algo contigo. Lo de Vanessa es solo un capítulo cerrado, y no voy a permitir que interfiera en lo que tenemos. Ella asiente lentamente, y aunque veo que aún tiene dudas, sé que está dispuesta a confiar en mí. —Entonces, confío en ti, Pablo. Pero, si en algún momento sientes que necesitas hablar de esto, estaré aquí para escucharte. Los días siguientes transcurren de forma tranquila, pero mi mente no deja de preocuparse por la posible llegada de Vanessa a mi vida. Cada vez que Sheyla y yo estamos juntos, hago lo posible por concentrarme en ella, disfrutando cada momento que compartimos, pero no puedo evitar la sensación de que Vanessa se está acercando, como una sombra en el horizonte. Una tarde, mientras estoy en una reunión de trabajo, mi celular vibra en el bolsillo. Cuando reviso el mensaje, siento una punzada en el estómago: es un mensaje de un número desconocido, pero la firma al final es inconfundible. "Hola, Pablo. Sabía que no podrías olvidarme tan fácilmente. ¿Cuándo nos vemos?" Vanessa. La frustración y el enojo se mezclan en mí. No sé qué está buscando, pero sé que no será nada bueno. Sin embargo, decido no responder. No voy a permitir que vuelva a mi vida y destruya lo que he construido con Sheyla. Esa noche, me encuentro a solas en mi departamento, dándole vueltas al mensaje. Sé que ignorarla podría hacer que intente contactarme de otra forma, quizá incluso de una manera que incluya a Sheyla. Debo hacer algo al respecto antes de que escale más, pero no tengo idea de cómo abordar el tema sin afectar mi relación actual. Después de días de darle vueltas al asunto, decido buscar ayuda profesional. Hablaré con mi abogado para asegurarme de que, si Vanessa intenta cualquier tipo de amenaza, yo pueda manejarlo legalmente. Quiero protegerme a mí mismo, y, sobre todo, proteger a Sheyla. Al día siguiente, camino decidido hacia la oficina de mi abogado, listo para hacer lo necesario para mantener mi vida intacta. Al salir de allí, me siento un poco más tranquilo, sabiendo que he tomado medidas. Pero en el fondo, sé que este es solo el principio. Vanessa no se irá tan fácilmente, y si quiere jugar, estoy dispuesto a enfrentarla. Porque esta vez, tengo algo que vale demasiado, y no voy a permitir que nadie —ni siquiera Vanessa— lo ponga en peligro. Sheyla.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD