Al día siguiente… Despierto y nuevamente recibo un mensaje de ese secretario el cual es demasiado cursi a mi parecer. Sin perder el tiempo leo ese mensaje. Mensaje de: El secretario… Lo siento pero no podía agregarlo de otra manera. “Buen día espero y hayas descansado” Aún sigo esperando tu respuesta es decir espero que hoy si podamos cenar juntos. Frunzo el ceño y dejo ese celular en mi cama. Opto por prepararme para empezar mi día, los minutos pasan rápidamente asì que estoy arreglada para irme a la oficina. Tomo mi bolso y mi celular estoy por salir sin embargo mi celular vuelve a sonar “Ay por Dios” ¿Él no se cansa? Me asomo por las notificaciones y en esta ocasión no es el secretario quien me ha mandado un mensaje si no la asistente de Bárbara. “Señorita la señora Bárbara te

