Maratón 1/3 Damian tomó una siesta de dos horas. Además de irritable, se sentía demasiado agotado cómo par mantenerse despierto, por más que deseara escuchar a su novia o eliminar del planeta a su hermano mayor. Cuando escuchó su teléfono sonando sin parar, se despertó. Revisó la pantalla y vio que se trataba del intenso de Maximiliano. —¿Qué quieres?—responde Damian. —Quiero entender por qué te has devuelto, Damian. —Tuve asuntos personales. —Tu único asunto personal es Brenda y he estado dándole una mano con sus negocios, es una mujer fantástica Damian y nunca voy a hacer nada para que le vaya mal. —Lo sé. —Entonces… Ugh… Estabas celoso. —No de ti. —Dami, tienes que gestionar esa mierda si quieres que funcione. —Lo sé. Los hermanos se quedaron en silencio y Maximil

