Brenda observó la caja que Mily le había regalado en una de sus sesiones de chicas. La empresaria de modas, era una diseñadora creativa e influyente, además adoraba regalar cosas a sus amigas, y entre las conversaciones de cuñadas salió el tema de que Brenda no tenía demasiada experiencia y a pesar de que disfrutaban de relaciones sexuales, continuas y muy provechosas, no siempre sabía si era todo lo que Damian necesitaba. Milena, a diferencia de la mayoría de las mujeres con las que solía reunirse, tenía muy buenas experiencias sexuales. Sabía que un alto porcentaje de las mujeres fallaban en comunicar esas dudas o se acomodaban con una rutina para quedar bien y eso arruinaba muchas más relaciones que desnudarse en medio del calor y exigir sexo. Por eso había regalado la caja con lencería

