A Damian le encantaba probar los límites, sin embargo, tras la discusión entre su novia y él, en la cual, ella insinuó que le había lastimado. Él se sentía horrorizado ante la idea de hacerle daño física o emocionalmente, decidió que lo mejor era ceder el control de las cosas a Brenda y hacer tanto como le gustara o se sintiese cómoda y segura. Los juegos locos de la reina del sexo, les daba una oportunidad de acelerar las cosas. Damian va por un par de cosas a la cocina, entre ellas; una botella de champaña, fresas, hielo, calentó un poco de chocolate, y lo puso en una bandeja e intentó no tardar mucho tiempo preparando las cosas para que no perdieran ritmo. Brenda por su lado aprovechó el tiempo extra para acomodarse un poco el pelo, pensó en quitarse la parte de arriba, pero Damian h

