Brenda nunca había estado tan desconcentrada para estudiar, por primera vez entendía lo que decían sus compañeros sobre sentarse y no tener nada claro ni nada prendido en horas. Damian hacía todo lo posible por aliviarle el trabajo, era el mejor novio del planeta, había cocinado para ella, tenía alguien de su servicio de limpieza limpiando la casa, había comprado rosas, regalos comestibles y todas las muestras de su afecto, no le había molestado en absoluto para que pudiese estudiar. Ella había notado, que estaba vigilando el estado de ánimo, pero, ella intentaba parecer tan normal como era posible. Ella no tenía claro si la noticia que le dio el médico o la cantidad de medicamentos que estaba tomando la tenían tan cabizbaja, pero solo se alegraba de realizar su examen hoy y poderse ir a

