Abernathy me observa con detenimiento. Mientras que yo no paro de llorar. No puedo decirle así como así que Elías me ha engañado. A decir verdad no sé cómo reaccionaria, además me siento tan apenada cuando hasta me enoje con él pensando que solo decía eso por hacerlo quedar mal, incluso lo ofendí pensando que el mentiroso era él. ¡Dios me siento tan avergonzada! Que mis mejillas arden de lo ruborizada que me siento ahora mismo. Viendo sus ojos aprieto mis labios conteniendo mis sollozos. Nunca me había sentido así de sensible, Pero como dije debe ser el embarazo. Abernathy saca un pañuelo el cual me da a la vez que me mira con preocupación. —Esta bien, no me digas nada. Yo solo quiero que estés bien—me mira como si sufriera al verme llorar. Sin previo aviso pasa su dedo pulgar por el b

