Kendall —Al principio estaba aterrada, estar lejos de casa por primera vez en mi vida y completamente sola —negué con la cabeza mientras estaba sentada con las piernas cruzadas a la mesa de la cocina, comiendo la cena de espagueti que no habíamos podido disfrutar antes—. Era como un mundo totalmente nuevo y tenía que aprender a vivir en él. Marshall sonrió con dulzura, un brillo de cariño en los ojos mientras escuchaba atento. —Pero lo hiciste. No te rendiste y regresaste a casa. —No —suspiré y sonreí aún más al recordar esa época—. Ni siquiera era una opción para mí. —Determinación —dijo esa palabra como si estuviera impresionado, lo cual era más que halagador viniendo de un hombre como él que no solo había tomado las riendas del negocio familiar, sino que lo había mejorado. —Más bi

