Kendall Un golpe sonó en la puerta de la habitación, y me quedé inmóvil, sabiendo que era Marshall del otro lado. Por supuesto, quería hablar, probablemente para volver a regañarme por atreverme a tomar una siesta a mitad del día. Claro que eso no era justo. Estaba preocupado por su hijo, lo entendía completamente, pero debería conocerme mejor que eso, pensar que me iría con Gael sin avisarle primero. No me conoce en absoluto. Eso era devastador, sobre todo porque recién me había dado cuenta de cuánto lo amaba. Quería construir un hogar aquí, con Marshall y Gael, y las cabras, quizá incluso ampliar nuestra familia. Eso era lo que deseaba, la manera en que soñaba que se desarrollara nuestro futuro juntos. Pero mientras yo imaginaba esa vida de cuento de hadas, él ni siquiera me conocía d

