Carina No podía creer que esto estuviera pasando. Adrián Taves me estaba besando, pegado contra la pared, completamente duro por mí. Y yo apenas había hecho nada. Esto superaba con creces mis deseos más entusiastas. En cuanto le dije que quería que me cogiera, algo cambió. Ya no se contuvo más. Adrián me besó con furia, apretándome fuerte contra la pared. Su boca devoró la mía y luego bajó a mi cuello. Gemí cuando succionó la piel sensible, sus manos bajando por mi cuerpo hasta mi culo. Gruñó. —Joder, tu cuerpo, Carina… —Sus manos grandes parecían envolverme por completo. Me sentía tan segura entre sus brazos. Adrián deslizó una mano de mi culo al elástico de mis shorts, metiendo los dedos entre mis pliegues. Jadeé. —Estás tan mojada por mí. —Sí. Adrián metió dos dedos dentro de m

