Mis bellas lectora a continuación la historia de una nueva niñera Curvy, la historia de Javier y Roxana Javier — Malditos excursionistas —murmuré mientras me colaba en mi cabaña y me arrancaba el gorro de lana de la cabeza. Ya era de noche, y hacía un frío de mil demonios allá arriba, en la montaña donde había construido mi refugio. Demasiado frío y demasiado cerca de la noche para que unos novatos intentaran el sendero más difícil de la zona. Me quité las botas, el abrigo, los guantes y la bufanda, que no eran más que la primera capa para un rescate nocturno. Nos había llevado, a Chase, el otro rescatista de montaña, y a mí, una hora localizarlos, y casi tres más para traerlos de vuelta desde la cima rocosa de la que no sabían cómo salir, y aun cuando hubieran podido, estaban demasiado

