Mientras Charlotte y Maher nadaban, Amir y Samanta vieron una película. Ella eligió Mad Max, a fin de evitar cualquier tipo de escenas romántica que la pusiera en una incómoda situación. No quería enviarle mensajes erróneos a Amir, y mientras más rápido entendiera que no tenía intenciones de algo que no fuera una amistad, mejor. Maher y Charlotte se unieron a ellos luego de un rato. Por insistencia de Maher, jugaron scrabble y monopolio. Rieron a más no poder con los chistes de Maher y las ocurrencias de Charlotte. Escucharon un poco de música y bebieron cócteles. Comenzaba a anochecer y no había rastros de los padres de Amir y Maher. —Pensé que habías dicho que esta era la casa de tus padres —Charlotte no pudo contener su curiosidad. —Lo es —contestó Maher. —¿Y dónde están? No

