CAPÍTULO VEINTISIETE Kyle aterrizó afuera de las altas puertas de piedra que conducían, por una larga y arbolada calzada de adoquines, más larga que cualquier otro camino de entrada, hasta una masiva mansión privada. Kyle podría haber aterrizado en el interior de las puertas -sobre el techo de la mansión- si hubiera querido. Pero, había volado sobre la mansión y la había explorado desde arriba, viendo todas las hectáreas, la enorme estructura histórica, la piscina y la cancha de tenis, los robles centenarios, las esculturas desparramadas por el césped, y le había repugnado. Era más de lo que un hombre debiera merecer. Mucho menos esta niña malcriada, la mejor amiga de Scarlet. Vivian. Kyle pensó que sería divertido aterrizar frente a las puertas, para tomarse su tiempo caminando hasta l

