Para Celeste escuchar que su padre a sus sesenta y cinco años fuera a ser padre de nuevo, la puso a temblar. Si Rosalin le daba el varón que él siempre soñó tener -- Ella se quedaría sin su añorada herencia -- Ese niño no debía nacer. Pero la sorpresiva noticia no terminaba ahí. Celeste hija -- ¡Voy casarme con Rosalin! -- Sé que aquí no sería bien visto ni lo del bebé ni lo del matrimonio entre ella y yo. Así que me la llevaré a Inglaterra a la casa que tengo en el campo y allí podremos ser felices. ¿¡Felices!? -- ¿Papá te escuchas a ti mismo? Ella -- Cuando iba a decirle que era muy viejo para ser padre y que Rosalin solo quería su dinero se quedó callada por unos instantes y luego dijo: Esta bien papá -- Te enamoraste y lo entiendo y ese bebé, niño o niña será mi hermano y vo

