Para Peter fue un alivio poder abrir su corazón y sacar de adentro lo que por semanas venía queriendo negarse a reconocer. Elena era la mujer que amaba y Luisa su compromiso. Su novia era su amiga y le debía respeto y cariño, se conocían desde niños y tenían una buena relación. Pero con Elena todo era diferente. Sentía latir su corazón y que su sangre se tornaba caliente cuando la tenía cerca, y cuando se alejaba de ella sentía frío y la necesidad de verla denuevo. Suspiraba y sonreía al recordar su risa, el tono de su voz o alguna cosa tierna o encantadora que ella hubiera hecho. La admiraba y le gustaba mucho. Tanto, que aveces no desayunaba para poder verla antes de que el doctor Williamson se la llevara y no pudiera verla durante todo el día y la extrañaba cuando el fin de semana

