* * * * * * * * * MERLÍ* * * * * * * * * * —Me estás consintiendo mucho... —susurro al abrazarlo y posar mi cabeza sobre su enorme pecho—. Ah... —suspiro... —¿Qué sucede? —Nada —contesto al cerrar mis ojos y sonreír. —No creo eso —musita muy suave mientras lo siento acariciar mis cabellos—. ¿Qué sucede? —Solo disfrutaba de tu perfume —preciso al aspirar su exquisito, varonil y elegante aroma. —A mí también... me fascina el aroma de tus... cabellos —precisa con su serena, pero seductora voz por lo grave y elegante que era. —Gracias pro acompañarme todas las mañanas a mis paseos. —Me gusta pasear contigo... —responde; y yo abro mis ojos, elevo mi mirada hacia él, le sonrío y, finalmente, lo beso. —Te quiero mucho, Bayá —susurro al acariciar una de sus mejillas con una de mis manos.

