Mérida caminaba por el bosque Font Roja, no le agradaba tanto la idea de que Leyda, su suegra, asistiría cada jueves a dar clases de tejido a las mujeres de la fundación, de alguna manera era beneficioso, prometió que las bufandas y suéteres que harían, se venderían entre las damas de alta sociedad, las ganancias serían íntegras para la fundación, y, además, la propia Leyda se encargaría del costo de los materiales. Ayer había sido un mal día, James había llegado tarde, se mostró frío y distante, eso le dolió, fingió que no le importaba, pero supuso que quizás, James estaba saliendo con alguna otra mujer, había escuchado de Farah, que unas amigas lo habían visto al lado de unos socios, en una cena, pero habían cruzado con unas mujeres que estuvieron en esa mesa, eran mujeres bellas, creyó

