Cuando se hizo la hora de la salida Catrina mira la hora en su reloj dándose cuenta de que su cuñado Jorge aun no llegaba, y eso era muy extraño. Ella no podía conducir el coche de regreso a casa, ¿ahora qué diablos iba a hacer? Se pone en pie justo cuando su jefe sale de la oficina, se miran un momento y luego él mira como ella recogía sus cosas. —Pensé que te habías ido —le dice al mirar su reloj de mano. —Ya me voy —la mira seriamente. —Te llevare…—dice cerrando la puerta de su oficina. —No es necesario —contesta terminando de recoger sus cosas. —He dicho que te llevare. La castaña levanta la mirada al verlo pararse frente a su escritorio. Parecía bastante decidido, era un tipo obstinado. —Es que, tengo que esperar a alguien —Dorian frunce la mirada. —¿Qué? —Buenas noches. Am

