Capitulo 57

2775 Words

Aarón Estábamos en Rodas. Habíamos pasado los últimos dos meses recorriendo Grecia y sus islas a bordo de un yate que mi suegro, en un gesto tan generoso como desmedido, nos había regalado como presente de bodas. Decir que fue un sueño sería quedarme corto. Habíamos navegado por aguas turquesas, descubierto playas escondidas, perdido la noción del tiempo entre pueblos blancos y colinas azules. Comimos como dioses. Reímos. Nos perdimos. Y, por, sobre todo, hicimos el amor en cada rincón, superficie y espacio que se prestara a nuestras ganas de tocarnos. Eve brillaba. No de esa manera poética que suele escribirse en las novelas, sino de una forma real, tangible. Como si su piel capturara cada rayo del sol y lo devolviera amplificado. Era magnética. Incontenible. Y lo peor —o lo mejor— era

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD