CAPÍTULO 55 A mi celular se le había acabado por completo la batería mientras le hablaba a Damien. Ni siquiera tuve la oportunidad de decirle que estaba a salvo en casa de Carmela. Que se preocupe, pensé, sintiendo un leve, pero satisfactorio, toque de rebeldía. No iba a despertar a nadie a esa hora por un cargador. Mañana le daría explicaciones, si es que acaso me correspondía hacerlo. ¿ No me había concedido él el día libre? ¿Qué derecho tenía a inmiscuirse en mis asuntos personales? Me había ignorado con una frialdad cortante, haciéndome sentir como una simple pieza de inventario y ahora quería explicaciones.. Pff. El resto de la madrugada se escurrió de mis manos. Me desperté muy temprano para aprovechar el viaje de Benito. Él me dejó en la hacienda. A esa hora, el silencio de la

