Capítulo 11

1233 Words

CAPÍTULO 11 La tensión en la cocina era tan espesa que casi podías cortarla. Damien acababa de aparecer, y Aída, la empleada, estaba petrificada por el susto, temiendo haber sido sorprendida. ​—Señor, solo quedan unos minutos para que el pernil esté listo —dijo Aída, con voz temblosa, mirando fijamente la tabla de cortar. ​—Asegúrate de que no haya ni un solo retraso. Sabes que me gusta que todo esté a mi hora —contestó Damien. La orden salió de su boca sin una pizca de amabilidad. ​Su mirada se dirigió hacia mí. Sus ojos verdes, duros y fríos, no mostraban ninguna calidez. ​—¿El niño se recuperó? —preguntó, como si estuviera preguntando por el estado de un objeto, no de su hijo. ​Me hervía la sangre. Que supiera que su hijo casi muere y no mostrara ni un gramo de preocupación era in

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD