CAPÍTULO 65 — ¿Qué? — La palabra se escapó de mis labios como un susurro roto, incapaz de abarcar la enormidad del chantaje. Mi mente se resistía a procesar la exigencia. — Exactamente lo que has escuchado. Desaparece. Si lo haces, te juro que retiraré todas y cada una de las acusaciones contra Damien. Lo libero hoy. — ¡Pero esas acusaciones son una farsa! ¡Son falsas! ¡Lo sabes! — Quizás, Leandra, pero la realidad judicial es que ahora son una verdad innegable. La verdadera verdad es que tú eres el único obstáculo, el único eslabón débil que impide mi regreso triunfal a su lado. Si te esfumas, pronto él volverá a mí, buscando consuelo en lo familiar. — Aunque yo me vaya al otro lado del planeta, él jamás, jamás volverá contigo. — La certeza en mi voz era un acto final de desafío. —

