CAPÍTULO 31 Miré hacia atrás y allí estaba Damien, con esa actitud suya, mirada dura y seria. — ¿Cómo se te ocurre salir del hospital sin avisarle a nadie?? — preguntó, nervioso y con voz alterada. —Ya iba a avisar señor, solo quería un rato a solas... — dije mientras secaba mis lágrimas disimuladamente. —¿Cuándo pensabas avisar? ¿Cuando te pierdas por la ciudad? — dijo nervioso. —No señor, Solo estaba respirando un poco de aire fresco. — Damien se sentó a mi lado, lo que me dejó algo avergonzada. — ¿Aprovechaste que ahora eres mayor de edad y ya comenzaste a mostrar tu independencia? — Me miró fijamente. — No tienes intención de regresar a la hacienda, ¿verdad? —Claro que siii, ya le dije, solo quería estar sola un rato —¿Estas segura Leandra? porque, Leandra, tus cosas están c

