Mire a lo lejos tratando de convencerme con las palabras de mi tía, la busque con la mirada inconscientemente mi mente trataba de verificar que estuviera bien, que no le pasara nada y que esas brujas no traten de intimidarla. —No te preocupes ella sabrá manejar la situación, no la dejaremos desprotegida eso ni pensarlo estaremos pendiente de ella, ven sígueme vigilaremos de cerca. Espero que tengas razón tía, ella ya me odia y solo quería que confiara en mí, eso es difícil gracias a muchas cosas que han pasado en los últimos días, quiero que nada la perturbe, pero cada vez es peor la situación. —A sí que tú eres la “afortunada esposa” del señor Thompson, admito que eres bonita, tiene buen gusto para buscar sus juguetes, es para único que puede quererte, mirarte lo corriente,

