— Era de madrugada y seguía sentado en el mismo banco, me senté en ese parque tratando que el viento se llevara mis pensamientos, vi mi reloj y entendí que era hora de regresar, la temperatura estaba bajando demasiado. Volví a caminar, mis pies se movían solos, alce la mirada y mis pasos me habían llevado al hospital, entre en el área donde el bebé se quedaba, lo observe por mucho tiempo y, aun así, no pude llegar a conmoverme, veía a mi padre en su reflejo, por más que quisiera no podía. Camine otro largo rato, llegue a la mansión y como era de esperar todo estaba en silencio, supongo que dormían, subí las escaleras hasta la habitación, Franck estaba parado frente a la ventana con un vaso en la mano — Que bueno que llegas, estaba preocupado — No debiste esperarme, debes estar cansado,

