— Después de sacar de la casa a ese señor, mire la preocupación en la cara de Frank trate de sonreírle para calmarlo, pero no resulto sentí que fue como una mueca y no pude soportarlo más, lo abrace fuerte y empece a llorar ¿Será que en esta vida no podre estar en paz nunca? — No pierdas la fe mi cielo, necesitamos que estés calmado tu familia no puede venir a tratar de desarmar nuestro hogar que tanto nos ha costado mantener. — Lo sé, sin embargo, todo esto me pone mal, ya no debería irme ¡No puedo dejar a mi hijo solo! Ese hombre puede llegar a dañarlo y eso no me lo perdonaría. — Debes serenarte, tienes por esposo al mejor abogado de Oakland y te va a llevar de vacaciones a Seattle, esta noche volaremos y te llevaré al mejor restaurante y dormiremos en la suite presidencial del mejor

