Pov, s Zoey.-
Abrí los ojos y estaba en mi cuarto, solo que estaba sentada en mi silla de escritorio, pero atada, intenté moverme, pero eso solo hizo que la silla se fuera hacia atrás y me fuera hacia el suelo.
-Oh jodida mierda -me quejé
La puerta se abrió, pero no se me hizo posible ver a la persona que entró, de pronto la silla volvió a su sitio y pude ver a el mismo chico que me encontré esa noche de fiesta, el mismo chico que tocó la puerta antes de caer desmayada. Para mi desgracia sus facciones eran perfectas, ese cabello n***o y esos ojos ámbar con destellos naranjas, sexy, me lamí los labios
¡Zoey!, ¡no es el momento!
-Suéltame -ordené
-Zoey, ¡tienes que escucharme -dijo
-No, ¡mi vida era totalmente normal hasta que tú llegaste esa noche! -grité
-Lo siento -parecía en realidad arrepentido- no era mi intención, solo quiero me escuches y si quieres jamás me vuelves a ver
Suspiré- ¡solo vete!
-Hazlo por la vida de tus amigas que está en verdadero peligro -comentó
-¡Explícate! -dije
-De acuerdo -suspiró- pero promete que me escuchas hasta que termine
-No necesito prometerlo
-¿En serio?, Zoey -sonrío- no creas que no se cómo eres
Una pequeña sonrisa se plasmó en mi rostro- tiene lógica, de acuerdo, lo prometo
-¿Por dónde empiezo...?
-Por el principio -reí
-Cómo no se me ocurrió -rodó los ojos con gracia- yo soy Izan Yadiel Olivieri Palazzolo, soy hijo de Ángelo Olivieri, ¿has escuchado hablar de él?
Negué- jamás
-Es un muy reconocido mafioso -comentó- eso significa que yo soy el hijo de un....
Comencé a reírme.
-Estoy hablando en serio -dijo serio
-Yo lo sé y te creo -reí- pero de todos los tipos que pude conocer esa noche, vine conociendo a un mafioso -sonreí
-Casi mafioso -respondió- soy el segundo hijo
-De acuerdo, sigue -dije
-Los tipos que me intentaron atacar son enemigos de mi padre -dijo
-¿Esas son las personas que intentan hacerle daño a mis amigas y hermana? -pregunté
-Exacto -agregó
-¿Y qué tengo yo que ver con todo esto?
-Te vieron conmigo -explicó- seguramente te investigaron y saben quién eres y quiénes son tus familiares, ellos quieren lastimarte para dañarme a mi o al clan de mi familia
-Bien -suspiré- entiendo
-¿Que?
-Dije que entiendo -respondí
-¿Así de sencillo?, ¿sin dramas o llantos? -se confundió
-¿De qué me serviría? -pregunté- en el problema ya estoy metida, aquí el punto es buscar una solución para que las personas que me rodean estén a salvo, si ellas están bien yo lo estaré -finalicé
-¡Wow! -exclamó- me encantas
Me sonrojé- ¿y bien?, ¿qué haré?
-Tienes que seguir normal la vida , pero la única solución que veo es...
-Suéltalo directo -dije
-Tienes que venir a mi mundo -anunció
-¿Cómo?, ¿no sé supone qué vives en la tierra al igual que yo? -sonreí- ¿o hay otro planeta solo para mafiosos?
Rió- eres todo un caso, ¿pero si entiendes a qué me refiero, cierto?
Suspiré- sí, ¿pero cómo?, ¿ósea nada más me integrarás así como si nada?
-No..., tendría que presentarte en una fiesta -explicó- como mi novia
-¿¡Tu novia!? -grité
-Sí -confirmó- ¿qué piensas tú?
-Tengo que pensarlo -dije- necesito tiempo
Se acercó a mí y comenzó a desatar las cuerdas a mi alrededor hasta que quede libre, pero no me levanté.
-Te entiendo, te daré mi número y cuando tengas una respuesta llámame
-Gracias -sonreí
Caminó hacia la puerta y la abrió, iba a salir cuando volteó a verme.
-Y Zoey -su mirada se encontró con la mía
-¿Si?
-No dejaré que te pase nada -sonrió- confía en mí, te lo prometo
Y salió de mi cuarto, me levanté y salí de él, escuché la puerta de la entrada cerrarse, pero lo ignoré, caminé hacia el cuarto de mi hermana, toqué hasta que escuche un pase, abrí la puerta y la encontré acostada en su cama viendo películas, pasé y cerré la puerta tras de mi.
-Hola -susurré
-Hola -sonrió incómoda
-Lo siento -dijimos ambas al mismo tiempo
Reímos.
-No, yo lo siento, tengo problemas y son problemas fuertes -expliqué- pero si le dices a nuestros padres o si yo te digo a ti, todos estarán en peligro de muerte y en verdad muerte
-¿Algún día me dirás? -preguntó
-Sí -suspiré- solo no me presiones y te prometo que voy a protegerte a ti y a todos los que me importan
-Solo cuídate, ¿quieres?
-Lo haré -dije- tu también
-¿Le dirás a tu hermano favorito? -preguntó
-No -respondí- no lo sabrá nadie, ni siquiera mis amigas
Se puso de pie y se acercó a mi.
-Te amo, Zoey Sofía Lancaster -dijo abrazándome- por favor ten cuidado, no sé que haría sin ti
Y así tuvimos una tarde de películas entre hermanos, ya que Cody se agregó después.
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Dos días después.-
-Otro día de escuela sin nuestra rubiecita favorita -dije
-Debe estar pasándola bien con Enaij -sonrío Ale
-Claro -reí- follar con ese bombón las 24 horas seguidas, Darían es tan ciega
-¡Zoey! -replicó
-¡Es la verdad!, y tú lo sabes, de no ser por qué eres un alma pura y casta tú dirías lo mismo -dije- tiene a un gran chico, atractivo, sexy y romántico, que la hace sentir un millón de cosas y ella sigue con que no está enamorada
-Así es la rubia -rodó los ojos Ale
-Espero yo no ser tan ciega cuando encuentre a una persona así -dije
-Quien sabe -sonrío- eso puede ser contagioso y ya que estamos mucho tiempo con Dari, se puede pegar
-Oh, cállate, falsa mojigata -reí- vamos a clases.
El timbre de la finalización de la cuarta hora sonó, tocaba el descanso, tomé mi mochila y salí del salón de inglés, los estudiantes pasaban de aquí para allá, iba directo a la cafetería cuando mi celular vibró, lo saqué y era un mensaje de un número desconocido diferente a los anteriores.
Desconocido: Ya te lo dije, muñequita, si no te entregas por las buenas, será por las malas, ten en cuenta que otra persona puede sufrir
¡No!, no, ¡maldita mierda!
La foto mostraba a mi madre en el patio trasero de la casa. Bloqueé el número y guardé mi celular, caminé hacia los baños, entré y la primera lágrima cayó por mi mejilla, luego otra y otra hasta que no podía controlarlas, me quedé ahí como por diez minutos hasta que escuché un grito llamándome.
-¡Zoey! -gritó Alessia
-Tal vez esté en el baño -habló con otra persona
Rápidamente me levanté del suelo y me acerqué al lavabo, mojé mis manos y las pasé por mi cara, quité los restos de rimel corrido y lágrimas. En ese momento la puerta se abrió y Alessia entró con su clásica cabellera negra azabache amarrada en un medio chongo, cuando me vio su cara se relajó.
-No en asustes así -dijo abrazándome- tu hermana te estaba buscando y al no encontrarte entró en pánico, casi comienza a llorar
-Lo siento -sonreí
Me separé de ella y ella miró mi rostro con cautela.
-Estuviste llorando
-No, ¿por?
-No es pregunta, estuviste llorando, a parte estas roja... -dijo
-Es que me dio una reacción alérgica a algo -mentí
-Aprende a mentir mejor, nena -sonrío- dime cuándo estés lista, ¿de acuerdo?
-Gracias -sonreí
Así paso el día hasta la salida, me fui a casa y me quedé dormida inmediatamente.
Tienes que entrar a mi mundo.
No sabía que hacer.