Pov, s Zoey.-
-¡Maldita mierda! -grité muy asustada apuntando con el arma de fuego
-¡Dispara, Zoey! -gritó el pelinegro exaltado
Mi mano tembló mientras ponía el dedo en el gatillo, de repente todo a mi alrededor estaba dando muchas vueltas, cerré los ojos e intenté respirar profundamente para poder despejar mi mente.
-Zoey, escúchame bien -dijo el chico apuesto- ¡necesito que no mueras!
Mi mente seguía en shock, el pelinegro lo notó porque entonces intentó acercarse a mí con lentitud, pero era casi imposible.
-Zoey, te necesito, por favor dispara -rogó él
-Ella no tendría que hacer eso -dijo el hijo de puta
Le quité el seguro al arma y cuando iba a apretar el gatillo, una arma disparó, miré mi abdomen, tenía una herida de bala y mucha sangre, caí al suelo sin poder hablar. El chico pelinegro intentó llegar hasta mí pero recibió un balazo en el hombro derecho.
-Hora de morir, muñequita -rió el hijo de puta- no era esta tu guerra, pero te entrometiste y tienes que morir
Apuntó el arma hacia mi cabeza y puso el dedo en el gatillo. Y pensar que todo esto pasó por ser curiosa.
¡Maldita mierda!