Narra Dylan. Tres y media de la mañana, hace media hora que llegué a mi casa y aún Beth no me ha llamado, estoy comenzando a preocuparme demasiado, ni un mensaje, ni una llamada, ni una puta señal de vida. He estado caminando en círculos por toda la sala, Connor despertó cuando volví, ha intentado dormir otra vez pero con mis pasos no puede, eso dice él. —Demonios Dylan, ¿Puedes sentarte? Estas empezando a marearme—dice Connor molesto. —No, no puedo hacerlo por que ella no me ha hablado, no puedo relajarme si no me dice cómo está—sigo caminando. —Dylan, si no te llama es por que todo está bien... —O por que le pasó algo y no puede comunicarse conmigo—me estoy alterando más. —¡Entonces ve al maldito hospital!— elevó la voz—solo te digo que te calmes para que descanses un momento, mañ

