La confusión y la desconfianza se mezclaban en mi interior mientras intentaba comprender el panorama completo. Las palabras falsas y las promesas que parecían haber sido rotas me llenaban de un escepticismo que no podía evitar. Me preguntaba qué motivaciones habían impulsado al rey a tomar estas medidas y si su deseo de casarse conmigo estaba verdaderamente motivado por el afecto o por alguna otra agenda. A medida que caminaba por los pasillos del palacio, observando las vidas de los esclavos y reflexionando sobre mi propia situación, una sensación de determinación comenzó a crecer en mi interior. No podía permitir que mis decisiones fueran dictadas por otros, sin importar cuán poderosos fueran. Si iba a enfrentar las complejidades de este nuevo mundo en el que me encontraba, tendría que

