Atrevido

1217 Words
Patricia toma el vuelo de la 7:00 am de Madrid a Roma, según su planificación ha de llegar aproximadamente a las 9:20 am por lo que le da oportunidad de hacer el check in en el hotel y prepararse para la reunión con el sr Alonso en la tarde, se registra y se toma su tiempo para lucir, profesional pero a la vez vivas, así qué usa una falda de tubo a las rodillas de color gris plomo con una chaqueta a juego que destaca su cintura, una camisa color azul celeste de escote en v y como no trajo mucho equipaje pero esta decidida a destacar por los zapatos se combina con unos realizados dentro de su misma compañía, asi que opta por unos estilo stilettos de color celeste lonque atrae la vista de manera inevitable a sus piernas, contorneadas. Se siente segura, femenina y coqueta, así  que su look va a acorde con su personalidad y lo que desea transmitir, decide no almorzar ya lo hará después, así que solicita a recepción que pida un taxi y casi de inmediato le confirman que la está esperando una unidad, se sube al vehículo y en pocos minutos está frente a Rossi inversiones. El edificio es imponente abarca la esquina completa de la manzana, tiene un aspecto bastante corporativo con grandes ventanales de vidrios templados oscuros que no permiten curiosear al que pasa en frente, Patricia se encamina a la entrada y llega a la recepción. —Buenas tardes, señoritas estoy acá porque tengo una reunión con el sr Rossi, quedó en recibirme esta tarde—. —De acuerdo, por favor tome asiento—. La recepción es una mezcla de minimalismo y muebles modernos, ella toma asiento con paciencia aunque se siente algo ansiosa, en ese momento entra al lugar un hombre alto de traje cabello castaño cobrizo que exude masculinidad y sensualidad, parece ser el típico macho alfa que marca su presencia al llegar al lugar con su presencia y perfume, luego de darle un vistazo a la visitante se acerca a la recepción. —Buenas tardes, Amelia, Beatrice, ¿ustedes saben a dónde se dirige la mujer que se encuentra  esperando?—. —Pidió hablar con el señor Rossi pero él salió en la mañana de viaje, asumimos que la señorita no fue participada del cambio de planes, pero no logramos comunicarnos con él para poder darle una respuesta—. —Tranquilas, yo la atenderé—. Al acercarse a la chica, a primera vista le encanta, tiene un estilo fresco y elegante y esos tacones le dan un toque sexi, —Bienvenida, por favor si desea acompañarme a mi oficina para poder hablar—. —Pero yo pedí hablar con el Sr Rossi y ¿usted es?—. —Disculpe por no presentarme, donde he dejado mis modales, mi nombre es Alessandro Luca, soy socio del señor Rossi el no se encuentra, me ocupo del área tecnológica de la compañía, pero puedo atenderle—. —No creo que pueda ser—. —Solo permítame unos minutos por favor—. Suben en el ascensor y durante esos pocos minutos de manera disimulada se observan mutuamente al llegar al 4to y último piso, caballerosamente él la invita a pasar delante de él, para además aprovechar de observarla más de cerca, entran a una oficina espaciosa, sobria y elegante,muy masculina a primera impresión. —Por favor tome asiento, en primer lugar me quiero disculpar por el error cometido al no avisar el cambio de planes de mi socio, es una pena que no puedan reunirse—. —Y,  ¿cuándo podrá ser posible, reunirme con él o contactarle?—. —Estará de viaje al menos quince días—. —No puedo esperar tanto—. —Pues si lo desea comenteme de que se trata y yo este fin de semana lo puedo hablar con él—. —Es un proyecto de inversión, vengo en representación de la fábrica de zapatos Patricia's para hacerle una oferta es necesario que se lo muestre personalmente, vengo de lejos y la verdad no quisiera volver en otra oportunidad, quiero concretarlo ahora—. —Imposible, se encuentra en otra ciudad, tratando una emergencia—. —Se lo pido de verdad, vengo de lejos, por favor si es posible hacer algún tipo de concesión , se lo agradeceré—. —Ahora que lo mencionas, escucho cierto acento y puedo estar seguro que no eres italiana, ¿de donde eres exactamente?—. —España—. —Wow, Paella, corridas de toro y Olé—. —Si, somos algo más que eso, pero entiendo la referencia, dígame, ¿qué puede hacer por mí?, mi equipo de trabajo se esforzó para que yo trajera este proyecto el día de hoy, me daría pena defraudarlos—. —Bien existe una posibilidad—. —Dígame soy toda oídos—. —Este fin de semana estaremos realizando un evento relacionado con la Fundación para recaudar fondos y claro estaremos los socios y directivos—. —¿Y usted considera que es un lugar para tratar esos temas?, no creo que le guste—. —Por supuesto que no puedes hablarle de eso directamente allí pero te lo presentaría y podrían acordar el día y hora—. —Bien, ¿haría eso por mi?—. —Con una condición y es que vayas como mi acompañante—. —Creo que usted se ha equivocado, atrevido, no soy ese tipo de mujer, gracias por su tiempo, pero no llegaría a rebajarme por ninguna oportunidad, soy lo suficientemente inteligente y preparada como para tener que caer en algo así, adiós—, y se levantó para retirarse. —Me entendiste mal, yo no quiero ir solo, te prometo que mis intenciones son del todo inocentes, mi acompañante no puede ir y tú lo necesitas, no hay porque desconfiar—. —¿Y en qué te beneficias tú?—. —¿A qué hombre no le agradaría ir a una fiesta con una mujer hermosa, inteligente y preparada como tú?, además me caiste bien y quiero ayudarte, no lo pienses tanto eres una mujer segura y capaz de poner a cualquiera en su lugar , así que tienes que decidirte exactamente en 5 minutos porque voy saliendo también para Florencia—. Patricia se queda pensando en qué hacer, y si era un depravado, pero si regresa con el rabo entre las piernas su papá lo tomará como un fracaso, no se la iba a poner tan fácil. —De acuerdo iré contigo, pero nada de contacto físico, ni tomarse atribuciones—. —Lo prometo seré un caballero—. Patricia siempre apasionada de los vehículos al llegar hasta el Ferrari F40 propiedad de Alessandro no puede hacer más que deleitarse, sin embargo, no quiere ponerse en evidencia sobre su conocimiento de vehiculos, asi que opta por una actitud inocente y hasta un poco tonta al emocionarse al ver la marca, pasan por su hotel, él le espera con paciencia mientras retira su equipaje y cancela la habitación y luego parten al aeropuerto para irse en el avión privado de la empresa.  
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