Capítulo 15
Los días han pasado, no he vuelto a hablar con Alexander, sin embargo, en más de una ocasión le he atrapado viéndome a la distancia. Cualquiera en mi lugar estaría más que feliz que un chico como él las mirara, en mi caso no puedo sentir otra cosa que no sea temor, porque detrás de él, también está la mirada de Harry Winchester. No obstante, en estos días no he podido hacer otra cosa que no sea pensar en él ¿Cómo es esto posible? Pareciera que fue hace una eternidad cuando nos conocimos, cuando la verdad es que sucedió hace un poco más de un mes ¿Cómo es que todo cambió en poco más de un mes? No tiene sentido para mí. He intentado seguir con mi vida, tratando de borrar este episodio de mi vida, pero no lo logro, no puedo, a veces me veo a mí misma esperando cruzármelo por los terrenos de la universidad, esperando a que entre en la cafetería, esperando a que venga hacia mí e intente volver a hablarme ¡Incluso a veces espero a que aparezca otra persona con notitas para mí! Pero supongo que no va a suceder, algo raro sucede con Winchester y eso hace que Alexander se mantenga lejos de mí ¿Por qué? Lily dice que es para protegerme ¡Viviane misma lo dijo! Los Winchester son peligrosos si te metes en su camino ¡No sé en qué camino me estoy metiendo! ¿Hay algo de malo con que Alexander se enamore de mí? ¿Hay algo de malo con que ambos queramos ser más que amigos? Supongo que debe de haber miles de razones por las que no podría ser, incluyendo las mías. Pero eso ya no importa, es mejor que estemos así, yo por mi lado y él por el suyo, con algo de suerte, esto quedará como una extraña anécdota para ambos, de cómo nos conocimos por culpa de una pelota de baseball, cómo nos hicimos amigos, cómo confundimos nuestros sentimientos y cómo dejamos de hablarnos. Es mejor así… definitivamente es mejor así…
— ¿Podemos hablar?
Alzo la mirada, Viviane está parada delante de mí.
— Claro…
— Me mentiste
— ¿Perdón…?
— La semana pasada me dijiste que no sucedía nada entre tú y su Alteza
— Y es verdad…
— Sue, basta, lo que sea que estés haciendo, detente — retomo mi camino, ella me sigue — No es seguro para ti ni para los que te rodean — me sostiene del brazo — Por favor, eres mi amiga y no quiero que te pase nada malo
— Viviane, no te mentí
— Los rumores que han estado circulando durante la semana, dicen lo contrario
— No sé a qué rumores te refieres — miento — Y lo más probable es que sean patrañas
— ¿Entonces es mentira que su Alteza salió de tu habitación el lunes?
Me detengo.
— Eh…
— Muchas personas lo vieron, es imposible que no hayas oído los rumores
Ella tiene razón, también los he oído, por suerte nadie se ha atrevido a preguntarme, sin embargo, esto no es lo que me trae intranquila. Winchester también debe de haber oído los rumores, debe de estar al tanto, la misma Viviane lo dijo, él siempre logra saber las cosas. Que existan rumores donde me vinculan a Alexander ha provocado que sienta miedo de salir de mi habitación ¡Es una locura! Tengo miedo de lo que Winchester sea capaz de hacerme, por eso es que la mejor solución es la de mantenerme al margen, la de mantenerme lejos y esperar a que toda esta locura quede en el pasado.
— Pues… pues…
— Solo contéstame una pregunta — asiento con la cabeza — ¿Estás saliendo con su Alteza?
— ¿Qué? — frunzo el entrecejo — Por supuesto que no
— ¿Entonces qué está sucediendo entre ustedes?
— No está sucediendo nada entre nosotros
— ¡Sue! ¡Deja de mentirme! — busca algo en su bolso — Me pidió que te diera esto — me entrega un pedazo de papel arrugado — ¿Qué significa “Arbustos 8”?
— No significa nada… — guardo el papel en mi bolsillo — Y si te pidió que me des esto es por alguna razón totalmente ajena a la que te estás imaginando
— ¿Estás segura?
— Cien por ciento segura
Contesto con fingida seguridad.
— Sue… no te metas con Harry — Viviane luce genuinamente preocupada — Ten mucho cuidado con lo que haces
— Tú lo sabes… — abro al máximo los ojos — Tú sabes — Viviane traga saliva, de pronto se ve nerviosa — ¿A qué te referías con que Alexander les pertenece a los Winchester?
— ¿Alexander…? — chasquea la lengua — ¿Son tan cercanos como para seas digna de llamarle por su nombre?
— Yo…
— No sé qué es lo que pretendes, pero no quiero que resultes herida — asiento con la cabeza — No te puedo decir lo que Harry y su Alteza se traen entre manos — maldigo para mis adentros — Pero sí te puedo decir que es algo que pondrá la lápida sobre tu tumba si no te apartas — me estremezco — Ten cuidado Sue… — me abraza — No vayas a su encuentro…
Y diciendo esto, la castaña se da media vuelta y camina lejos de mí ¿Cómo se supone que me tome este intercambio de palabras? Sacudo la cabeza y retomo el paso hacia la residencia estudiantil ¿Qué más necesito para darme cuenta de que alejarme de Alexander es la mejor opción de todas? Aprieto mi bitácora con fuerza. La idea de no poder hablarle ni verle no me resulta atractiva, sin embargo… ¿Qué más puedo hacer? Ahora entiendo sus palabras, Lily tenía razón, Alexander lo que intenta es protegerme, quiere protegerme de Harry Winchester. Quisiera saber el por qué, pero al mismo tiempo me asusta el saberlo. Jamás en la vida he sentido miedo, pero desde que ocurrió aquel incidente con el imbécil de Winchester, miedo es lo que predomina en mí ¡Y no lo resisto! Es horrible sentirse asustada. No quiero estar en peligro, no quiero que Alexander me proteja, no quiero estar en medio de las locuras que rodean a la realeza, solo quiero tomar fotografías y seguir escribiendo en mi bitácora.
Entro en la residencia estudiantil, tengo que terminar un ensayo de “Historia del Arte” y hacer un bosquejo para una pintura al óleo. Me espera una tarde llena de trabajo, lo cual está bien ya que quiero mantener la mente ocupada. Espero a que llegue el ascensor, al menos dentro de este edificio me siento segura, es imposible que alguien me dispare por la espalda estando en un edificio ¿O no? Hace cinco años John Lennon fue asesinado afuera de su edificio, así que puede que sea posible que alguien te dispare por la espalda estando dentro de un edifico. Sacudo la cabeza, no quiero pensar en tonterías, no creo que alguien me vaya a disparar por la espalda, no creo que eso suceda. Entro en el ascensor junto con otros estudiantes, suelto un suspiro, creo que primero tomaré una siesta y luego empezaré mi ensayo de “Historia del Arte”.
— ¡Sue!
Lily llega hasta mí.
— ¿Qué sucede?
Pregunto, mi amiga tiene los ojos llenos de lágrimas.
— ¡Tienes que ver esto! ¡Es horrible!
— ¿De qué hablas?
Sigo a mi amiga por el pasillo.
— ¡Mira! — señala dentro de la habitación — ¡Mira lo que hizo! ¡Todo está destrozado! ¡Todo!
— ¿Qué…?
Avanzo los pocos pasos hacia la puerta de nuestra habitación y me asomo por ella. Abro al máximo los ojos, no puede ser cierto. Las sábanas están rasgadas en el suelo, nuestras almohadas han sido despellejadas y su contenido está regado por todos lados, nuestra ropa también ha corrido con misma mala suerte, veo girones de tela en distintas partes de la habitación. El espejo en la pared está roto, las cosas que Lily tiene en su escritorio ahora están en el suelo, su máquina de escribir está rota, una de mis cámaras está hecha añicos, como si la hubiesen golpeado con un bate de baseball. Varias de mis fotografías están rotas y arrugadas, los libros de Lily están deshojados, las cortinas en el suelo, el colchón de mi cama ha sido abierto, falta una silla y la otra ha sido estrellada contra el ropero ¿Qué carajos ha pasado aquí?
— ¡No tengo dinero como para comprarme otra máquina de escribir! — Lily llora en el suelo — ¡Y no tengo dinero para comprar libros nuevos! — la gente se reúne detrás de nosotras — ¡¿Qué voy a hacer?! — su respiración está agitada — ¡Y mira! — me agacho, comienzo a rebuscar en medio del desastre — ¡Apenas tengo dinero para comer! ¡¿Qué se supone que use para ir a clases?! ¡¿Por qué nos hicieron esto?!
— Lily… — mi amiga me mira, saco el papel de mi bolsillo, Lily abre al máximo los ojos — Creo saber por qué nos hicieron esto…
— Sue… — me levanto del suelo — ¿A dónde vas? ¿Qué pretendes hacer? — salgo de la habitación — ¡Sue! ¡No! ¡No lo hagas! — la ignoro — ¡No lo vale!
— ¡¿No lo vale?! — grito, presionando el botón del ascensor — ¡Destrozaron nuestras cosas! ¡Rompieron tu máquina de escribir! ¡Tiene que responder por sus actos! ¡Y si no lo hace! ¡Le golpearé tan fuerte que deseará hacerlo!
— Sue… — Lily me toma con fuerza de la mano — Por favor, no lo hagas, puedo conseguir un trabajo de medio tiempo y costearme todo, pero por favor… no te arriesgues de esta forma…
— Me vale un pepino lo que digas — el ascensor se abre — Haré que Harry Winchester se arrepienta de meterse con Sue Barclay
— ¡Sue! ¡No!
No le hago caso, las puertas del ascensor se cierran, golpeo la pared con todas mis fuerzas ¡¿Qué carajos?! ¡¿Por qué lo ha hecho?! ¡¿Por qué se metió con Lily?! Una cosa es que se meta conmigo y otra muy distinta es meterse con mi amiga ¡¿Por qué lo hizo?! Ya dejé de hablar con Alexander ¡Trato de mantenerme lejos de él! ¡¿Qué más quiere que haga?! ¿Qué deje la universidad? ¿Qué deje la ciudad? ¿Qué deje el país? ¿Qué desaparezca de la faz de la Tierra? No le voy a dar el gusto, no pienso darle el gusto a un imbécil con rizos. Salgo del ascensor…
— ¡Sue!
Me detengo, maldigo para mis adentros.
— ¡Vete a la mierda!
Le grito sin importar el gentío a nuestro alrededor
— Sue…
Alexander llega hasta mí.
— ¡He dicho que te vayas a la mierda! — le empujo, el gentío pega un grito — ¡Esto es tu culpa! — vuelvo a empujarlo — ¡Solo tu culpa!
— Sue… detente… por favor — me toma de los hombros, las lágrimas comienzan a caer por mis mejillas — ¿Qué ha pasado?
— Winchester destrozó nuestra habitación — intento explicar, estoy temblando — Destrozó las cosas de Lily… ¡¿Sabes de cuántas cosas se privó para comprar ese libro de Introducción al Derecho?! — vuelvo a empujarlo — ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué lo hizo?!
— Sue… escúchame — se le ve preocupado — Vayamos a un lugar más privado, te lo explicaré
— ¡No quiero que me expliques ni una mierda! — me zafo de su agarre — ¡No me interesa el lío en el que estás metido con Winchester! ¡Pero no me vas a involucrar! ¡Y menos a Lily!
— Sue, por favor…
— ¡Solo vete! — grito, empujándolo de nuevo — ¡Lárgate! ¡No sé a qué has venido! ¡Largo!
— ¡Solo escúchame!
— ¡No! ¡No te voy a escuchar! — me llevo una mano al pecho, mi corazón late a toda velocidad, duele — Ojalá nunca te hubiese conocido…
— Sue… — comienzo a llorar, me siento mentalmente cansada — Perdón… — me abraza, nuevamente escucho al gentío pegar un grito — Perdóname…
— Solo vete… — susurro, con el rostro escondido en su pecho — Solo vete… y déjame en paz…
— Lo sabía…
Nos separamos, Harry está parado a unos metros de nosotros junto al resto del séquito de idiotas.
— Harry — Alexander me coloca detrás de él — Lo que acabas de hacer…
— Guárdate tus palabras Alexander — el de rizos esboza una risita — Así que no me equivocaba, la nota que le diste a la novia de Thomas sí era para nuestra querida amiga Sue Barclay de Corsicana Texas, hija de Louis y Mary Barclay…
— ¿Qué carajos…? — susurro — ¡¿Qué es lo que quieres de mí?!
— Ya te dije lo que quiero, pero veo que ninguno de los dos es capaz de cumplir con lo acordado — se ríe — ¿En serio, una pueblerina? — vuelve a reír — Que bajo has caído — los dos hombres se fulminan con la mirada — Dulzura… — se nos acerca — Disfruta mientras puedas — ríe — No me volveré a meter con ninguno de ustedes, pero yo no soñaría tan alto si fuese tú, dulzura — mira a Alexander — Esto tendrán que saberlo…
— Harry, por favor, no…
Alexander tiene la mandíbula tensa, los puños fuertemente cerrados y el rostro lleno de nerviosismo, Harry vuelve a reír.
— A nuestras familias les encantará saber que su Alteza, el Príncipe Alexander, se enamoró de una patética provinciana…
— Cállate
Alexander luce cada vez más nervioso, comienzo a temblar.
— Alexander…
Susurro, tomándolo del brazo.
— Dile a tus padres que duerman con un ojo abierto a partir de ahora — me tenso — Nadie se mete en el camino de un Winchester — sonríe — Y por cierto, que lindo camión azul, espero que no le pase nada a tu padre cuando lo use…
— ¡Hijo de puta! — abro los ojos al máximo — ¡¿Qué le hiciste?! — intento abalanzarme sobre él — ¡¿Qué le hiciste?!
— ¡Sue! — Alexander me toma de la cintura — ¡No!
— ¡¿Qué le hiciste?! ¡Dime! — comienzo a chillar, Alexander me sostiene con más fuerza — j***r…
— No hice nada — se encoge de hombros, riendo — ¿Debería?
— ¡Ya basta Harry! — Alexander avanza hacia su amigo con firmeza — Lo vas a lamentar si le haces daño a Sue — comienzo a temblar de nuevo — Soy tu Príncipe, que no se te olvide — el idiota de rizos no borra su sonrisa — Y puedo hacer que lo lamentes
— ¿En serio? — ríe — ¿Realmente lo crees? — ríe aún más fuerte — Que tierno eres Alexander, el amor te volvió estúpido — Alexander vuelve a abrazarme — En fin… — Harry se vuelve a encoger de hombros — Te doy hasta diciembre para que sigas con tu patético romance… — miro a Alexander, luce todavía más nervioso — Sabes perfectamente que no te puedes oponer — el príncipe aprieta su abrazo alrededor de mi cuerpo — No sabes de lo que somos capaces de hacer los Winchester si rompen un trato…
— ¿Trato…?
Miro a Alexander, su rostro está totalmente pálido.
— Sue… yo…
Su voz se quiebra.
— ¿No lo sabes? — Winchester vuelve a reír — Creí que, a este punto, ya lo sabrías…
— ¿Saber qué?
— Cállate
Le advierte Alexander.
— No le has dicho nada
Winchester ríe por enésima vez.
— ¡He dicho que te calles!
— ¡¿Qué me tiene que decir?!
Miro a ambos chicos.
— Que te lo diga él — Harry mira a Alexander — Vamos, somos todo oídos
— Alexander…
El rubio no me mira.
— Yo… Sue… yo…
— Ay por Dios…
Harry pone los ojos en blanco.
— ¡Solo dilo!
Alexander me mira.
— Sue…
— j***r… ¡Solo dilo! ¡¿Por qué le perteneces a los Winchester?! ¡¿Qué clase de trato han hecho?! ¡¿Y por qué estoy metida en el medio?!
— Sue… — de pronto me siento asustada — Me voy a casar…
— Oh…
— Con Madeleine Winchester… — añade, tensando la mandíbula — La hermana menor de Harry…
— Oh…
Repito, la gente a nuestro alrededor pega otro grito.
— Ahora sabes…
Ríe Harry.
— Es un matrimonio arreglado — Alexander se apresura en hablar — La razón es porque…
— No me interesa
Le detengo.
— Sue…
— Ya te lo dije, no quiero tener algo que ver contigo — me alejo de él — Y tú, adefesio con patas — Harry ríe — Descuida, no me meteré en el camino de tu linda hermana — el imbécil no borra su sonrisa burlona — Pero págale sus cosas a Lily…
— Eso era una advertencia… — explica — Pero bueno… ya que todo ha quedado más que claro — sonríe — Me siento benévolo — chasquea sus dedos, uno de los idiotas de su séquito le entrega un objeto rectangular — Supongo que… — saca un bolígrafo de su bolsillo — Esto será más que suficiente para que ambas repongan sus cosas — sonríe, entregándome el cheque — Y Dulzura, en verdad lo siento
— Vete a la mierda Winchester — le miro fijamente — Los dos, váyanse a la mierda
Me doy media vuelta, camino hacia las escaleras y dejo atrás al circo que se ha formado. De pronto me siento mareada, agotada, como si una pluma pudiese derribarme. Me dejo caer sobre un escalón, tomo mi cabeza con ambas manos y comienzo a llorar ¿Esto es verdad? ¿En serio está sucediendo esto? Miro el cheque en mis manos, lo arrugo y sigo llorando. Alexander se va a casar, él se va a casar, le han prometido a alguien a cambio de algo, como si él fuese un objeto para trueque, que forma más inhumana para tratar a una persona. No puedo creerlo, en serio no puedo creerlo ¡Y me desespera! Porque él no hace nada para impedirlo ¡Solo acata! Él jamás luchará por lo que quiere… jamás lo hará…
— ¡Sue! — alzo la mirada, ya estoy en mi habitación — Me dijeron que estabas peleando con su Alteza y el imbécil de rizos — la abrazo — Me dio miedo bajar, perdón, discúlpame… — comienzo a sollozar — Sue…
— Toma… — le entrego el cheque — Winchester me lo dio… — Lily me mira con los ojos bien abiertos — ¿Crees que con cinco mil dólares podamos reponer todas nuestras cosas?
— ¿Qué ha pasado?
Me dejo caer en el filo de la cama.
— Ya sé por qué Winchester me tenía entre ceja y ceja… — miro a mi amiga — Y por qué es un problema que Alexander sea mi amigo o quiera ser más que mi amigo…
— ¿Qué te dijo…?
Mi amiga se sienta a mi lado, pasando su brazo por mis hombros.
— Lily… — la miro — Él se va a casar
— ¿Qué…?
— Con la hermana menor de Harry — completo — Madeleine Winchester…
— ¡¿Qué?!
— Lo que escuchaste
— Pero… entonces… ¿Por qué ilusionarte? ¿Por qué decirte todas esas cosas acerca de derribar muros? — me encojo de hombros — ¿Por qué entonces te dijo que te quería si él sabía que estaba comprometido con alguien más?
— No lo sé… — bajo la mirada — Supongo que se debe a que es un matrimonio concertado
— ¿Qué…? — Lily se ve aún más sorprendida — ¿Todavía existen los matrimonios arreglados?
— En la realeza quizá sí
— Wow… — poso mi cabeza en el hombro de Lily — Pero entonces, él sí te quiere y quizá sí está dispuesto a luchar contra todos con tal de estar contigo
— Lo dudo… — ambas nos miramos — Winchester dijo que hay un trato que entre sus familias y Alexander no puede oponerse
— ¿Cuál es el trato?
— No lo sé, pero el sello será el matrimonio de Alexander
— Que horror
— Lo sé… — respiro hondo, me dejo caer en el colchón — En fin, me tiene sin cuidado
— ¿Por qué?
— Ya te lo dije — contesto — No quiero tener algo más que una amistad con Alexander, aunque ni eso puedo tener… — miro el techo — Así que, si se va a casar y los motivos por los cuales lo hará… me tienen sin cuidado
— ¿Estás segura?
— Completamente… — cierro los ojos — Ahora solo quiero dormir y fingir que este día jamás ocurrió