THELMA —Marco, ¿has estado alguna vez prometido o casado?—le pregunté mientras estábamos sentados en el sofá viendo Monstruos Ink. Te juro que a veces es como si solo estuviera aquí, nunca lo he visto del todo en el campo, pero sé que Marco es una bestia. Eran las 11 de la noche y Nicolau aún no llegaba. Sé que seguramente le dijo a Marco que viniera aunque ya tiene mil guardias por la casa. —Me comprometí a los 16 años. No preguntes—. Suspiró haciéndome reír. —¿La querías?—. Le pregunté. —Um, creo que sí. Fue más que nada un estúpido amor adolescente, pero fue la primera chica a la que he amado en mi mente—. Me dijo. —¿Todavía hablas con ella?— le pregunté. —¿Es la hierba marrón? —No...— Me quedé a medias. —Entonces ahí tienes tu respuesta—Dijo haciéndome poner los ojos en blanco

