La siguiente etapa del viaje con Dex fue absolutamente maravillosa, luego de haber arreglado nuestras diferencias debajo de las sabanas una y otra vez, hemos estado viviendo prácticamente en una burbuja de amor y romance. Al fina si hicimos unas cuantas paradas antes de llegar a Génova, estuvimos en Mónaco y Córcega como el me había prometido; Aunque el lujo y los excesos de Mónaco me deslumbraron y pude hacer compras a mas no poder en las lujosas tiendas, la experiencia en Córcega fue mucho mas gratificante para mi, playas de agua turquesa, acantilados y la luminosidad de las ciudades llenas de tesoros históricos. Atracamos al sur en Bonifacio, un lugar en el que pudimos apreciar los espectaculares acantilados, aunque lo hicimos mejor desde el mar estando en el yate; no he dejado de ha

