EL TUNEL DE LA DEMENCIA

1344 Words
EN EL CUERPO DE SAMANTHA En este momento no puedo evitar reírme de lo que esta pasando conmigo, a pesar de estar dolorida y magullada, me ataca la risa histérica cuando este extraño dice que es mi marido, me dormí y desperté en locolandia, trato de hacerlo entender que esta equivocado, que: yo-no-tengo-marido. Es entonces cuando interviene el Doctor: -¿Samantha, sabe quien es?- Me mira directamente cuando me habla.-¿Sabe como se llama? ¿Dónde vive?- Hasta este preciso instante es que caigo en cuenta que este tipo ha estado llamándome Samantha. -Mi nombre es Helena franco - Comienzo-  tengo 21 años, vivo con mi madre en Bogotá, Colombia- Respondo como si fuera una niña que se perdió, mientras ellos se miran como si estuviera hablando incoherencias.  -Su nombre es Samantha Maddox - Me dice muy serio el Doctor - tienes 25 años y este es tu marido Dexter con quien vives aquí, en España.-¡Diablos si no me volví totalmente loca! -¡Señor, me esta confundiendo con otra persona! - Dios me siento tan frustrada, como van a confundirme con otra mujer; y ¡que mierda hago en España!. -Debe ser por el golpe, esta un poco desorientada- le dice el doctora mi supuesto marido. -¡Samanta deja ya de jugar con esto!- Me reprende ese hombre que ni siquiera conozco. -¡Que no soy Samantha! - Entonces se desata el caos, intento levantarme y salir corriendo a buscar a mi mamá, pero estoy tan débil y adolorida que no puedo moverme mucho, aunque igual lo intento; las enfermeras y el doctor me agarran para mantenerme en la cama, porque me entra la histeria y lloro y pataleo un poco,  luego siento un pinchazo y se que me sedaron,  me  transporto por el túnel de la oscuridad mientras pido al ser supremo que se acabe este extraño sueño. Cuando despierto nuevamente se ve la luz del sol entrando por dos grandes ventanales en la habitación de hospital, no lo registro al principio, hasta que la conciencia de lo que esta sucediendo vuelve a mi - Hija de puta...- pienso- Sigo aquí- siento que definitivamente debo estar en una pesadilla oscura o en un coma o algo así, porque como es que sigo soñando con lo mismo.  Esta vez estoy sola en mi habitación y también estoy literalmente amarrada a la cama, ¿en serio? ruedo los ojos aunque nadie me este viendo, afuera escucho un tipo hablando por teléfono en otro idioma creo que en ingles, luego se abre la puerta y entra mi supuesto marido, es super guapo, alto, cabello oscuro y esos ojos  color ámbar como el Whiskey añejo, creo que mi subconsciente esta obsesionado con los héroes rematicos que parecen capos de la mafia sensuales, por que este hombre totalmente me recuerda a cierto personaje oscuro de novela erótica. Se acerca con sigilo, creo que teme talvez que me vuelva a poner histérica. Se sienta junto a mi y pregunta: -Como te sientes- Toma mi mano y la besa, ¿en serio? quien hace eso. -Como si me hubiera pasado un camión por encima- Respondo con humor, pero por su cara creo que no le gustan las bromas. -No es gracioso Sam- Veo un poco de angustia en sus ojos- estaba muy asustado- Continua. -No soy Samanta... por que sigues llamándome así- Ya me siento un poco fastidiada de estar repitiendo lo mismo una y otra vez. -¡Por que lo eres! - me dice con firmeza; Vuelvo a rodar los ojos, por que al parecer no importa cuanto les diga que soy otra persona esta gente no va a hacerme caso. Quiero pasarme las manos por la cara pero me doy cuenta que estoy magullada por que de verdad siento mucho dolor y mas después de tanto esfuerzo.  -Puedes pasarme un espejo- le pido, me duele  y necesito ver que tan malas son mis heridas. -No creo que sea recomendable que te veas en este momento - Me dice  con duda, creo que hay algo malo conmigo, necesito verlo con mis propios ojos, ¿y si me paso como en esa novela?.... esa en que la chica le cambiaron la cara en una cirugía. - Estás un poco magullada y esto podría ser algo difícil de procesar. -¡Pásame el maldito espejo! - A estas alturas no quiero ser amable,  ya he perdido totalmente la paciencia. -No tengo uno en este momento - Es su respuesta. No voy a dejar que se salga con la suya tan fácilmente. -Dame tu teléfono celular.- Le ordeno, duda unos momentos pero luego lo desbloquea y me lo pasa, abro la aplicación para tomar fotografías y lo pongo en modo selfie, cuando veo la imagen que esta en el teléfono no son los moretones que tengo en la cara, o la herida en la coronilla lo que me deja sin aliento, no, les la cara de una mujer que nunca en la vida había visto; no son mis ojos negros los que están en la imagen, son unos hermosos ojos azules, mirándome fijamente desde  el teléfono con asombro, veo que no es mi cara la que esta en la imagen, es la cara de una extraña, esta mujer a pesar de sus heridas es claramente muy hermosa, una belleza con la que se nace, que ninguna cirugía es capaz de lograr. -Esta no es mi cara...-susurro para mi misma -Lo se,- me dice apretando mi mano.- pronto sanaran las heridas y volverás a la normalidad. -¡No entiendes!,  esta no es mi cara, es la cara de otra persona.- que exasperante es este tipo. -Samantha si, sigues con esto van a tener que sedarte de nuevo y vas a terminar en un psiquiátrico. - Por que nadie me cree, estoy a punto de empezar a llorar. -No lo entiendes, creo que entre en el cuerpo de Samantha - Trato de explicar como una desesperada- Y si es así ¿Dónde diablos esta el mío? -Esta bien voy a llamar al medico.- Es lo único que dice antes de salir, debo parecer de verdad una completa desquiciada, ¿Cómo carajos llegue aquí a este cuerpo? y peor aun al otro lado del mundo... si estuviera cerca de casa por lo menos podría huir. Estoy despierta todo el día, afortunadamente ya que he aparentado estar toda tranquila, a pesar que me estoy volviendo totalmente loca, no me volvieron a sedar, pero si han pasado varios doctores entre ellos un par de psiquiatras, quienes piensan que tengo un desorden mental disociativo llamado trastorno de despersonalización - desrealización, como una secuela del mi accidente, que es por eso que no recuerdo quien soy y tome la identidad de otra persona.  No puedo creer que esto esta sucediendo, pero debo buscar la manera de salir de aquí y volver a mi vida. Primer paso: hacerles creer que estoy de acuerdo con lo que dicen y hacer que tomo la medicación,  les pido que me suelten y prometo que estaré tranquila que no voy a intentar levantarme así que lo hacen, no quiero tomar realmente ningún tipo de medicamento que distorsione mi realidad, debo poner en practica todo lo que aprendí de la sabiduría infinita y absoluta de las telenovelas mexicanas, así que escondo las pastillas sin que lo noten detrás de mi mejilla y hago como que las trago, luego abro la boca y levanto la lengua para mostrar que las tragué, luego cuando las enfermeras se alejan,  me acuesto un poco de lado y disimuladamente las saco de mi boca sin que se den cuenta. La ventaja es que Dexter esta hablando con el Doctor y ambos están inmersos en una conversación acalorada, así que no notan lo que hice, cierro mis ojos por que necesito meditar cual será la manera correcta de afrontar lo que esta sucediendo. Paso dos: recuperarme, así como estoy no es mucho lo que pueda hacer, Paso tres: investigar donde está mi cuerpo, Paso cuatro: volver a la normalidad fácil ¿no?.
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