Hay sorpresas buenas, sorpresas malas y todos sabemos que no es de nuestro agrado las sorpresas malas, sin embargo, a pesar de que no nos gusten, en algún momento debemos enfrentarnos a estas sorpresas. Para mi desgracia esta es una de ellas. Esto de meterse a mi casa como si fuera parte de mi familia se le está haciendo de costumbre y realmente me está molestando hasta el punto de querer arrestarla. Lo que más me molesta y creo que es obvio para ustedes es que pase el tiempo que yo debería estar pasando con él, no solo eso, sino el que este en mi casa me pone enferma de los nervios. Su sonrisa de nada se me escapa tiende a tener cinismo, tal vez sabe que no me agrada su presencia o que me molesta que William sea abierto con ella. Estoy comenzando a pensar que esto solo lo está haciendo p

