MAXIM El nombre de mi padre. Busqué en sus ojos algún deje de burla para intentar descifrar que realmente no hablaba en serio con respecto a llamar al niño así, es más, ni siquiera sabía si sería un niño. Sabía lo manipuladora que una mujer como ella podía ser, sin embargo, no encontré lo que buscaba. Estaba hablando en serio. —Ni siquiera sabes si será un varón. —Entonces podemos llamarla Ingrid. —Mis padres ya no viven, así que no hay forma de que intentes buscar su aprobación llamando a tus hijos de esta forma. Eres una manipuladora que intenta poner sus cargas sobre la mesa porque está demasiado confiada de que ganará. La vi sonreír. —¿Crees que no voy a hacerlo? —Amargas mis dias, cada puto amanecer, así que supongo que debe haber cierta victoria en ti, pero te aconsejo

