NB| CAPÍTULO 49| LA ENTREGA

1224 Words

GIANNA Si los hombres supieran el poder de los gemidos masculinos, todo fuera mejor. Su voz había sido música para mis oídos mientras estimulaba su duro m*****o y lo sentía ponerse cada vez más duro entre mis manos. Podía sentir sus músculos tensos y ese gesto de satisfacción en sus ojos que hacía que lo que estaba pasando con nosotros se sintiera al doble. Mis pechos estaban un poco hinchados por su exigente boca y en cuando mis manos abandonaron su pantalón, él se lo quitó y terminó en el suelo de la habitación. Tomó mis piernas y entonces me acomodó un poco más hacía el centro de la gran cama en la que lo que nos sobraba, era espacio. Sus ojos verdes me miraron con excitación y con sus pupilas dilatadas, supuse que debido a las circunstancias. Se inclinó, quitó mi ropa interior hac

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD