Un Mal Comienzo
Seth estaba sentado en un sofá de su habitación vestido con pantalones de tela y una camisa sin corbata. Tenía varios papeles en las manos y sobre la mesa de café frente a él. Estaba frustrado, llevaba tres días encerrado en su villa debido a la crisis que tuvo en el edificio de su empresa. Por dieciséis años había logrado ocultarlas de la vista de los demás, sólo Daniel, su secretario, su equipo de seguridad y su madre sabían de ellas y, hasta ahora, los contratos de confidencialidad y los sueldos abultados habían logrado el objetivo de no revelarlo al mundo. Su madre había donado millones de dólares para investigación en la Cúpula y eso aseguraba que esos guías no metieran mucho las narices en sus negocios. Y ahora, estaba esperando la llegada de su guía asignado como un niño castigado. Conocía a grandes rasgos la función de los guías, pero no más allá de que usaban sus habilidades para calmarlos y que podían acostarse con ellos ¿Y si le tocaba un guía masculino o viejo, una mujer que no era de su estilo? Se estremeció. Esos guías del domo le habían dicho que habían encontrado un guía con una buena compatibilidad, pero no podían informar nada hasta que llegara el personal enviado por la Cúpula. Sabía que ser un esper adulto sin registrar iba a ser una sorpresa, pero no esperaba que moviera a la Cúpula misma.
Daniel entró a la habitación apresurado.
- Han llegado. Estarán aquí en breve. - le dijo casi hiperventilando.
- Bajemos. – ordenó - No quiero extraños en mi habitación.
Seth se levantó para salir y bajó hasta el primer piso donde los esperaban de pie los dos guías con los que había despertado en su oficina y que se encogieron ante su mirada helada. No era necesario decir que la combinación de un esper clase S y que, además, era dueño de media ciudad era lo suficientemente aterrador.
- Supongo que han comido. - les dijo sentándose en uno de los mullidos sofás de color n***o.
-Si, muchas gracias, señor Starlight. - le dijo la mujer - Su asistente nos ha atendido bien.
- Debe hacerlo. Le pago muy bien por su trabajo. - lo miró haciendo que Daniel se estremeciera - Tiene tareas definidas que debe cumplir… - Como estar cerca cuando viene una crisis, pensó. Daniel se inclinó avergonzado de pie junto a él. Casi podía escuchar las palabras no dichas. Si no hubiera estado concentrado en la computadora buscando datos del informante que su jefe había ido a ver, esto no hubiese pasado.
Antes de poder hablar, la puerta principal se abrió y dos de sus hombres de seguridad vestidos de traje entraron escoltando a tres personas vestidas con los uniformes de guías. Dos, un hombre y una mujer en sus treintas y una mujer más joven tras ellos con cara de fastidio. Seth sonrió divertido ¿No se suponía que los guías controlan sus emociones muy bien?
- Ha llegado el personal de la Cúpula, jefe. – le dijo uno de ellos y los señaló.
- Gracias Kevin. Ve con los demás. Hablaré con ellos en persona. - le dijo.
- Entendido. - dijo girando sobre sus talones y perdiéndose en un pasillo lateral que Anthea no había visto.
- Tomen asiento. - les dijo indicando el sofá frente a él. Vio cómo la joven se adelantaba y se sentaba mientras los otros dos se mantenían de pie cerca de los otros dos guías y eso lo sorprendió. Era la más joven del grupo, pero debía ser la de mayor autoridad ¿Quién era ella? - ¿Quieren algo para tomar después de su viaje? – preguntó y estos negaron con cortesía confundiéndole más. Sabía que venían de la Cúpula y ese era un vuelo de más de doce horas. Debían estar agotados, pero vinieron directamente a él.
El guía masculino recién llegado colocó un maletín sobre la mesa de café y lo abrió, revelando una computadora portátil y varios dispositivos más pequeños. Lo encendió abriendo varias ventanas hasta que, desde un dispositivo, se activó una luz desplegando una pantalla holográfica con el sello de los guías.
- Me presento. – le dijo el hombre - Soy el guía de segundo círculo Brown y ella es mi colega, la guía de segundo círculo Davies - señaló a la mujer a su lado - De verdad y, hablo en nombre de todos nosotros, que el haber encontrado a un esper adulto es en extremo… emocionante.
- Creo que emocionante no es la palabra que tenías en mente. - se burló Seth con los brazos cruzados sobre el pecho - Para enviar a gente de la Cúpula en persona y hacer que estos guías. – señaló a los guías del domo - se mantuvieran con la boca cerrada, la palabra más adecuada sería aterrador.
- Es cierto. - dijo la mujer guía a su lado con honestidad - Un esper adulto sin registro es una situación totalmente fuera de todo panorama para nosotros. - miró a la joven sentada en el sofá y sonrió - Es por ello por lo que hemos elegido a un guía que se ajusta a sus habilidades para acompañarlo en su aprendizaje como esper. Ella lo ayudará en los conocimientos y habilidades que no ha adquirido en dieciséis años. Una vez que volvamos a evaluarlos, la guía comenzará con el acompañamiento. Queremos asegurarnos de que Selene calcule el porcentaje más específico.
- ¿Evaluarnos de nuevo? - preguntó tensándose, mirando a los guías del domo. Sabía que le habían tomado muestras, pero no sabía el objetivo - ¿De qué diablos estás hablando? ¿Quién los autorizó a usar mis muestras?
La guía Davies lo miró dándose cuenta de que debía ser más específica. Este hombre no conocía la realidad de su tipo ni la de los guías y su interacción.
- Tenemos las atribuciones legales para tomar muestras de una persona si esta está vinculada a eventos metahumanos. Si nuestras habilidades están presentes en un lugar donde ocurrió un incidente significa que uno de nosotros estuvo presente y nuestra misión es ubicarlo.
- Lo entiendo, aunque deberían haberme pedido mi consentimiento. – dijo sin poder refutar su argumento.
-Si hay Norms en peligro no podemos preguntar. – dijo la joven con una mirada seria – El actuar rápido, salva muchas vidas.
- Cada esper debe asociarse a un guía para mantener sus habilidades en control. Eso se realiza mediante una evaluación – dijo la guía Davies mirando a la más joven y negando con la cabeza.
- ¿Hay algo mal con la evaluación actual? - preguntó Seth desconfiado.
- No - se adelantó el guía Brown con rapidez - Solo que es un valor poco común.
- Quiero verlo - ordenó autoritario.