Sin ninguna clase aparente programada para ese día, y sin algún proyecto en el cual trabajar más que con Colette, Rhory se encontraba en la oficina de su pareja, sentado cómodamente en su regazo, ayudándole a organizar unos documentos en lo que esperaba que fuera la hora de ir con la loba omega. Aunque lo de ordenar unos documentos solo era una excusa que Maxwell inventó para atraer a su elegido a su lado, deseoso por tenerlo entre sus brazos en vez de apreciarle sentado en los sofás. Y a pesar de que el joven modelo sabía aquello, de igual forma accedió queriendo acurrucarse con su pareja. Si no había nada que hacer en la agencia y todos sus amigos estaban ocupados, Rhory prefería ocupar su tiempo libre junto a su hombre lobo que desperdiciarlo en otra cosa, después de todo, desde su pr

